ERES UN TRUQUERO, Y LO SABES (ENTREVISTA A LUIS ARZA) por Mariano Vílchez

luis-arza-01

 

No sé por qué, pero después de múltiples charlas, ésta ha sido diferente.

Ha sido más sosegada, madura, positiva y auténtica.

Pero empecemos desde el principio.

He cogido el coche para la Peza y he entrado en trance al rebasar el pantano. 

Ésta vez voy desnudo, sin preguntas. Tan sólo folio en blanco y un rotulador azul.

No sé de qué vamos a charlar y anticipo que se repetirán los temas de siempre. Pero no. Esta vez va a ser diferente. Soy incapaz de vislumbrar que ésta va a ser una charla fresca y nueva, como si fuera a conocer a Arza por primera vez.

Aparco. Respiro el aire fresco, puro y duro de la Peza. Finalmente llego al bar de la Mari. Luis me recibe con un abrazo y su calurosa sonrisa de bienvenida, la que siempre le da a magos conocidos y a desconocidos en un primer contacto.

Empezamos con ciertos cotilleos. Luis siempre está al tanto de los dimes y diretes del mundillo de la magia. Según él, está al tanto porque lo llaman y lo informan. Y no al revés. Conmigo no cuela. Sé de sobra que también hace sus llamaditas para enterarse de lo que se cuece por ahí…

 

LOS CLUBS TIENEN LOS DÍAS CONTADOS

Los círculos y las sociedades de magia –me cuenta- se han quedado anquilosadas. Son vestigios del siglo XIX y XX, meros locales sociales. Un lugar donde tomar una copa, desconectar un poco de la vida cotidiana y hablar de una afición en común.

 ¿Entonces no sirven para aprender?

Un círculo mágico no es una academia. No aprendes. Intercambias opiniones.

¿Y cuándo va un conferenciante?

Pues depende. Si al club va un Miguel Gómez, un Manolo Cuesta o un Dámaso, pues a lo mejor unos pocos miembros le sacan algún partido a la charla. Pero el que no tenga un cierto nivel se van a quedar a dos velas. No le va poder sacar mucho o ningún partido.

¿Entonces los clubs no tienen nada positivo?

Vale. Los clubs son buenos porque es fácil aprender de alguien de un nivel similar al tuyo. Si dos colegas están más o menos a la par y ambos estudian el mismo juego, sí que pueden aprender el uno del otro.

Además, en los clubs se pueden formar grupos de trabajo de nivel similar donde se estudien unos determinados temas. Y ahí sí se puede avanzar.  Recuerdo una temporada que pasé en Madrid e iba regularmente a la SEI. Lo que realmente se aprovechaba era lo que venía después de la cena, y eso era los grupos de trabajo.

Sí por ejemplo me apetecía hablar de escena, entonces después de cenar me apuntaba al grupo de Riversson. En cambio, si el cuerpo me pedía magia de cerca, pues me iba con el grupo de Miguel Gómez.

Otro tema interesante, que yo mismo he tocado varias veces, es la posibilidad de reunirse virtualmente a través de plataformas como Hangouts o Skype. Así nadie tiene que desplazarse. Cómodamente desde casa intercambias efectos, ideas y hablas de magia.

Por ejemplo, a Duas le cuesta mucho desplazarse y gracias a esta plataforma hemos tenido reuniones muy interesantes.

 

LA CRÍTICA COMO MÉTODO

Luis tiene fama de ser muy crítico con sus alumnos. O al menos la  tenía antes. Yo creo que con los años se ha “humanizado” y ya no es tan tajante. Pero esto nunca me lo va a reconocer.

Recuerdo a chavales a los que se caía un lagrimón al ver cómo les rompía una carta de su baraja Bicycle recién estrenada. También recuerdo muy severas críticas a chavalines en sus comienzos.

Luis, a veces se te ha tachado de crítico y de demasiado duro con tus alumnos. Cuando te daba por romperles alguna carta, cuando les echabas una bronca tras la actuación o incluso haciendo de heckler durante la misma, donde los ponías en un muy serio aprieto cuando, por ejemplo, te daba por decir “vale, vale” en voz alta cada vez que se les escapaba algún “¿Vale?”.

Se comenta incluso que más de uno dejó la magia tras dar clases contigo.

Mira, dejémonos de pamplinas. En primer lugar no creo que nadie dejara la magia por dar clases conmigo. Y si alguno lo hizo, es que su vocación no era nada firme.

Siempre he usado la provocación y el desafío para que la gente se ponga las pilas. En el caso de romper cartas, pues hombre, tiene su mensaje. El de no tener que estar necesariamente apegado al elemento. El mago siempre que tiene que ser lo primero. Y el elemento está en muy segundo lugar.

Y en cuanto a lo del “vale, vale”, al final funcionaba. Dejaban ese tic y a otra cosa, mariposa.

 

Es que raras veces te he visto alabar a alguien. Tan solo si el mago no está presente, vas y dices “fulanico hace cosas muy interesantes” pero nunca delante de él.

Recuerdo por ejemplo la anécdota de Carlitos y Nolo. Asististe a una de su actuaciones cuando formaban un dúo artístico y recuerdo que en tu casa de Granada los pusiste a parir delante de mí. Luego, cuando se fueron y nos quedamos a solas, me dijiste: “Estos chicos prometen”.

Es posible. No te digo que no…

Me dedica una media sonrisa mientras le da una calada al “cigarro”.

En esto interviene la Mari, la del bar la Fuente: “Luis, cuando quieres que te dé la sombra, te da la sombra, cuando quieres sol, pues, el sol. Siempre haces lo que te sale de los cojones”.

Pero es que además soy igual de crítico conmigo mismo.

Recuerdo que en una ocasión me acerqué a un mago bastante conocido y tras su actuación le dije:

“El tercer juego te salió de puta madre… En cuanto a todo lo demás, fue una puta mierda.”

Ese mismo mago se desquitó conmigo horas después. Y es que resulta que en una actuación que hice después de él las cosas salieron fatal.

En el hopping half la cascarilla se me atascó. En el juego del antifaz (el de Ósmosis, de Sylvain Mirouff) rompí por donde no era y me cargué la revelación final, así que tiré las cartas y les solté a los espectadores “Para qué voy a hacer el juego, si ya lo habéis visto con aros de hierro.”

Al final me salvó el juego del hilo roto y recompuesto.

Entonces este mago que yo había criticado antes va y se me acerca y me dice: “Luis, no ha estado mal del todo”. “¿Cómo qué no? –le suelto-, ¡pero si ha sido una puta mierda!”

Yo soy el más crítico conmigo mismo.

Si no lo soy, no puedo mejorar. Es imposible.

 

TODOS COPIAMOS

¿Qué tienen tus juegos de original? ¿Es decir, qué pone Luis Arza en su magia?

Si te digo la verdad, copio mucho. Copio efectos, métodos, guiones, incluso algunas frases. ¿Pero quién no copia?

Todos copiamos el cochecito de Tamariz. Pero antes lo hizo Manolo Morlas, y antes Koornwinder.

Mi carta perro, por ejemplo. Es el efecto de la Card Warp. Pero es que tiene muchos detalles de Miguel Gómez (quien me los sugirió personalmente). Y hace muy poco Nicolás Pierri me dio otro detalle de separar los trozos laterales en la revelación final, lo que potencia muchísimo la revelación del clímax.

¿Pero entonces dónde queda Luis Arza?

Luis Arza es el mago, el que está antes y por encima del juego. Luis Arza está también en la idea metafórica, en lo que quiere expresar con el juego. Y, tampoco exageremos, tengo también ciertas frases mías. Por ejemplo, en el estúpido juego de los 4 treses, cuando digo “solamente viajan los colores, no las cartas”.

Me hace en gracia que a veces sale en Internet quejas de magos que dicen que les han copiado una rutina. Pero es que resulta es que la base de esa rutina supuestamente suya son pases y detalles de otros, que tampoco son suyos. No me jodas.

 

PUEDES APRENDER DE QUIÉN MENOS TE ESPERAS

El mago aprende no sólo de libros de magia, sino de libros de cualquier tema. Un mago que no lee no puede ser creativo ni crecer como mago.

Y con los maestros pasa lo mismo. No sólo he aprendido de un Gabriel Moreno, de un Luis García o de un Miguel Aparicio. A veces las claves me las han dado personas que no tenían nada que ver con la magia.

He aprendido de muchos, no sólo de grandes maestros como Gabriel Moreno, Luis García o Miguel Aparicio.

Cuando era mago de barco, por ejemplo, conocí a Clara Ramona, una bailarina de flamenco muy lúcida. Por aquél entonces necesitaba huevos blancos para una rutina, pero podía disponer de huevos morenos. Entonces Clara me dijo que no me complicara la vida, que simplemente pintase los huevos de blanco con Titanlux.

¡Y era verdad, joder!

Si lo metafóricamente importante era el color, entonces qué más daba si el huevo era realmente blanco o estaba pintado.

A veces un profano que no tiene el conocimiento teórico de magia y que no sabe de puesta en escena resulta que puede darte una clave impagable desde su ingenuidad.

La misma Clara Ramona me dio en otra ocasión un consejo para la revelación de la coincidencia ESP con metacrilato.

Al enseñar la coincidencia al público, yo realizaba un barrido semicircular sin detenerme. Ella me dijo que al realizar el semicírculo de la enseñada me detuviese un momento en el centro, y luego en cada uno de los extremos. Parece una tontería, pero el no detenerte hace que la atención no pueda fijarse exactamente en el metacrilato, y por tanto no se visualiza con claridad la coincidencia.

En cambio, al pararte cada cierto tramo del recorrido, resulta que cada sector del público puede apreciar perfectamente el resultado.

Los profanos siempre te dan las mayores claves de muchas maneras distintas. ¿Te acuerdas de algún caso más?

Hay muchos pero mira, en el propio barco me sucedió otra cosa con el técnico de sonido, Cocoliso le decíamos.

Yo hacía la baraja invisible con la diana, no sé si recuerdas ese juego. Y a continuación hacía el pañuelo al pan (Efecto de Luis donde un pañuelo desaparece de la mano y va a parar a una barra de pan sostenida por el espectador a cierta distancia.)

En una de las actuaciones Cocoliso salió al escenario y se llevó la diana del efecto previo.  La diana quedaba al fondo, situada entre mí y el espectador que sostenía el pan. Cuando le pregunté por qué lo había hecho, me dijo que era para crear más distancia entre mí y el espectador, lo que potenciaba el efecto.

¡Y una vez más era cierto!

Cuando el fondo estaba vacío, la distancia parecía mayor que cuando había una diana colocada en él, aunque ésta quedara lejos en un segundo plano.

Estos es lo que más me gusta del ilusionismo clásico, estos detalles de puesta en escena que lo cambian todo.

Claro, la percepción de una mayor distancia acentúa el efecto y lo vuelve más claro y fuerte. Es lo mismo que cuando Lennart Green se envuelve la cabeza en papel albal. El espectador ya ha visto que se tapaba los ojos con monedas y todo lo demás. Pero el papel albal le da un divertido toque de dramatismo y aporta la sensación de una total ceguera.

Sí pero siempre hay que buscar un equilibro. Si rizas el rizo, puede llamar la atención. El poner demasiados impedimentos a la visión puede despertar sospechas.

Claro. Al poner tantos impedimentos (monedas, esparadrapos, venda, albal…), al final das a entender que cada uno de ellos no es tan eficaz individualmente. 

 

LA PRISA POR TRIUNFAR

Cuéntame algo de los jóvenes que tratas en estos tiempos.

Creo que hay mucho talento y conocimiento, pero también demasiada prisa por triunfar.

Muchos magos que acuden a mí en el fondo sólo buscan reconocimiento, y lo quieren , además, en muy poco tiempo. Yo creo que hace falta entre 10 y 15 años para que un mago empiece a hacerse. Yo mismo llevo 30 años y aún sigo haciéndome.

Hace falta poso.

Por eso yo no doy soluciones. Me centro en lo que está mal, en impedir los caminos equivocados. Busco potenciar lo bueno de cada uno y lo invito a que encuentre su propio camino. En tu caso por ejemplo  me di cuenta de la facilidad con la que manejabas el código de la teoría, por lo que te invité a que empezases a dar charlas sobre esa temática.

El caso es que, cuando no te dan las soluciones hechas, te las tienes que encontrar tú mismo. Y eso lleva tiempo.

 

 

UN MAESTRO MUTENROY DE MUY FÁCIL ACCESO (Y VARA EN LA RECÁMARA)

Luis siempre me ha gustado la facilidad de acceso a ti que tiene cualquier mago que empieza, lo que a menudo contrasta  con los palos que puedes llegar a darle si decide asumirte como maestro.

Recuerdo que cuando vivías en Granada tu casa siempre estaba abierta para el que llegase. Jaime y yo tocábamos por la mañana y tú te levantabas y nos recibías en bata (en pelotas bajo la misma entreabierta).

Recuerdo que nos hacías mezclar y mezclar, cual Miyagi pidiendo dar y pulir cera, mientras te desperezabas a base de caladas de maría.

Es normal, yo estoy abierto a iniciar a quien lo desee. Pero si empieza a rebuznar, tengo que darle pal pelo. Y nunca me he cortado.

A más de uno, por ejemplo, le he dicho: “La técnica la sabes pero magia en público no hagas aún.” Y, como has dicho, he roto alguna carta de una primera baraja bicycle para liberar a ese alumno del elemento, y darle a entender que el mago está antes que el elemento.

He hecho lo que he visto necesario para que espabilar al personal.

En Granada, mi vida era dormir, follar y ensayar.  Granada es muy golfa.  Y os abría a Jaime y a ti porque veníais pasadas las 11h de la mañana. Si no, os hubierais comido una buena mierda.

Me consta que eso es mentira. A veces llegábamos sobre las 9 y Luis se levantaba igualmente para atendernos.

 

UN MAESTRO QUE NO ESCRIBE, AUNQUE “DISCIPLINADO” A SU MANERA

¿Luis, por qué no escribes? Con lo que sabes, con tu experiencia y todas tus anécdotas, podrías escribir libros muy jugosos. ¿Por qué tienes fobia total a redactar lo que sea?

Joder, es que es mucho esfuerzo el escribir.

¿Pero ni siquiera escribes los guiones de tus juegos?

Pero si los tengo aquí (se señala la sien). Todos los guiones están en mi cabeza: el estúpido juego de los cuatro tres, el destino, el ritual. Todos están al pie de la letra, con  las sucesivas modificaciones que les he metiendo a lo largo de las actuaciones.

Pero ya sabes que tienes fama de ser un flojo, de estar todo el día fumando maría, viendo vídeos VHS y cotilleando por teléfono.

Eso es una mentira total. Saco mínimo de 3 a 4 horas de trabajo diario. Y lo hago todos lo días para no perder esa capacidad.

Es cierto que ya no ensayo como al inicio, de una forma tan sistemática con técnicas y conceptos premeditados, pero ensayo cada día.

Y si alguna vez no hago nada porque la siesta haya sido muy copiosa al no haber pegado ojo la noche antes, entonces no hago nada ese día. ¡Pero no pasa nada! Al día siguiente sigo con ello.

¿Y cuál es tu rutina de ensayo?

Pues empiezo viendo vídeos antiguos. Por ejemplo veo a Siegfried & Roy o a Paul Daniels, o a cualquier otro mago clásico.  Al cabo del rato me viene la inspiración y abordo una rutina nueva, o simplemente sigo trabajando en otra que ya está en marcha.

Por ejemplo ahora estoy liado con una rutina de mentalismo bastante divertida. Ya sabes que pienso que toda la magia es mentalismo.

 

SECRETOS DE UN BUEN GUIÓN

¿Algún consejo para los lectores hacer de cómo escribir –o en tu caso encontrar y retener en la memoria- un guión adecuado para un determinado juego de magia?

En primer lugar, evitar la magia descriptiva, ya que estás duplicando el juego. Es como cuando dicen: “pongo la baraja en la mesa” mientras efectivamente ponen la baraja en la mesa. Yo lo veo, gilipollas. No hace falta que lo digas.

En segundo lugar, cuidar la musicalidad del texto. Escucharse grabado puede ayudar. Mira René Lavand, por ejemplo,  con el juego de las tres bolitas. Cada vez repite: “Y siempre tengo, tres.”, pero con la musicalidad con qué dice la frase sería igual de efectivo que dijera: “No se puede hacer más lento”.

Es la musicalidad y la emoción con que se dice la frase.

¿Y esa teoría tuya de las pistas verdaderas?

Eso cuando delatas cómo va el juego o das a entender ciertas posibilidades de trampa con la propia charla.

Por ejemplo das una carta a elegir y la pierden en la baraja. Entonces mezclas mientras dices: “vamos a perderla un poco más”.

No se puede perder un poco más una carta. O está perdida o no lo está.

Y si mezclas para perderla un poco más, pues a lo mejor es que no está tan perdida, ni lo va a estar ahora simplemente porque tú lo digas.

Otro ejemplo. Das a elegir una carta y la controlas en segundo lugar. Entonces dices: “no está arriba” mientras vuelves la carta de arriba. ¿Y tú qué sabes, gilipollas? ¿Y si  por casualidad llega a estar arriba después de la mezcla? Si dices que no está arriba es que, de algún modo, sí que sabes dónde está.

Es más correcto decir: “supongo que no estará arriba”.

O como cuando enseñas cuatro cartas y dices qué son azules por detrás. Pues, una de dos, o se cuestiona que son azules y las tienen que examinar o ya están a la expectativa de que cambien de color. Lo mismo cuando enseñas una moneda y dices: “plata por delante y plata por detrás”, ya estás dando pistas verdadera de la posibilidad de que existan monedas de doble cara, tontopollas.

La teoría de las pistas verdaderas es, en el fondo, una divertida reformulación del principio de indirection de Kenton Knepper, también acuñado como teoría del autoconvencimiento por Manu Montes. En cualquier caso, esta teoría implica dos axiomas básicos:

Evitar decir algo directamente, si no quieres que se cuestione y el espectador no lo puede constatar en el acto.

1.  Evitar decir algo que dé pistas sobre un posible método de trampa en magia.

2. Evita decir que algo no está “trucado” cuando los espectadores están totalmente ajenos a ese trucaje o incluso a la posibilidad siquiera de trucaje.

Los ejemplos de Luis son excelentes para ver cómo se pueden cometer errores a este nivel.

 

CÓMO LLEGAR A SER MÁS MAGO QUE TRUQUERO

Último pregunta de esta entrevista, Luis. ¿Qué podemos hacer para llegar a ser “magos” e ir poco a poco dejando atrás nuestro pasado de truqueros?

En primer lugar no nos creemos magos de verdad. Ése es nuestro principal problema.

Si aspiramos a ser magos, tenemos que emprender un largo camino de años para seleccionar  las técnicas y juegos que mejor nos vayan, para saber quiénes somos y lo que queremos expresar con nuestra magia.

Una vez más, necesitamos poso.

Finalmente tenemos que llegar al no hacer de Gabriel Moreno. Que, como diría éste, no es lo mismo no hacer, que no hacer nada. Que no se respire técnica en lo que hacemos, que parezca natural.

Y obviamente la idea metafórica de Luis García. Tenemos que tener una intención y saber por qué decimos las cosas. Obviamente no en todos los juegos, pero sí en algunos.

Casi na…

Y luego no negar que tenemos poderes. A lo mejor no tenemos poderes sobrenaturales, pero sí los poderes de nos que da el conocimiento, el estudio y la experiencia.

Y como siempre digo, tomar el medicamento CCP que le doy a mis palomas.

CCP?

Conocimiento, constancia y paciencia.

 

Print Friendly
(Visited 574 times, 1 visits today)

5 pensamientos en “ERES UN TRUQUERO, Y LO SABES (ENTREVISTA A LUIS ARZA) por Mariano Vílchez

    • Hola Rafa, si te refieres al ebook gratuito por suscribirte, simplemente deja tu email el la página de “ebook gratis” o en la ventana que se abre al final de cada entrada.

      Un fuerte abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.