LOS 5 TIPOS DE EFECTOS DE CAMBIO por Mariano Vílchez

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El artículo de hoy es bastante arduo, te lo advierto. Teoría pura y dura.

Eso sí, si superas el tedio y consigues leerlo hasta el final, asimilarás cada uno de los 5 tipos de efectos descritos en él, lo cual presenta una serie de ventajas:

  • Te harás una idea bastante buena de cómo funcionan los efectos de cambio.
  • Sabrás en cuál de los 5 esquemas encaja una determinada rutina tuya.
  • Podrás buscar soluciones para tus efectos cambiando de esquemas.
  • Tendrás una mayor libertad para crear y construir rutinas desde cero.
  • Tendrás más claridad a la hora de buscar el mejor método para una rutina.

Un efecto de cambio tiene el objetivo ascaniano de pasar de una situación inicial a otra final.

  • La manzana (situación inicial A) se convierte en pera (situación final B).
  • Los ases que estaban separados (situación inicial A) se unen en un paquete (situación final B).
  • La cuerda estaba rota (sit A) y al final se recompone (sit B)

Vamos a ver uno de los cinco tipos. En cada categoría vamos a tomar como referencia los mismos dos efectos que iremos construyen de distinto modo, según el esquema en cuestión, para un mayor aprovechamiento didáctico. El primer efecto será un cambio de color del dorso de una baraja y el segundo, la recomposición de una cuerda partida por la mitad.

Te recomiendo también que hagas una pausa tras cada esquema para pensar en efectos propios y de otros magos que crees pueden encajar con él. Eso te ayudará a asimilar mejor cada categoría.

(Si es necesario, reparte la lectura del «tocho» que se avecina en varias sentadas y/o días.)

 


1. EFECTOS DE CAMBIO REAL  POR  ACCIÓN TRAMPOSA PREVIA A UNA FALSA CONTINUIDAD       

Este primer tipo de efectos seguiría el siguiente esquema:

Sit A —– (Sit A)———————Sit B ,  

            t

donde Sit A es la situación inicial, t es la acción tramposa, (Sit A) es la falsa continuidad o acción de continuidad aparente (en realidad ya es situación final B) y Sit B la situación final.

Esquema 1 aplicado al cambio de color de la baraja

Para el efecto del cambio de color de baraja, la aplicación del esquema sería el siguiente. Coges una baraja azul que muestras abiertamente como tal, extendiéndola en cinta sobre el tapete e incluso dándola a examinar a los espectadores. El efecto es de cambio “real” porque realmente partes de una baraja azul y al final terminarás con una roja.

A continuación, mediante algún ardid (acudiendo al bolsillo justificadamente o mediante descarga e inserción de la nueva baraja con la otra mano desde la posición tenkai de la otra mano desde el regazo), cambias secretamente la baraja azul por otra roja  (trampa t) pero,  para que no se note el cambio, la nueva baraja tiene una carta azul en posición superior.

Esto constituye una falsa continuidad, ya que los espectadores siguen pensando que están ante una baraja azul, por presentar ésta el mismo aspecto que tenía antes del manejo secreto, simplemente por efecto de esa carta azul extra superior sobre la baraja cuadrada. La falsa continuidad se expresa en el esquema con el paréntesis envolviendo la abreviatura de situación inicial: (Sit A).

Finalmente el efecto se consuma deshaciéndonos de la carta superior, bien empalmándola, bien volteándola si se trata de una carta de doble dorso azul/rojo.

Esquema 1 aplicado a la cuerda rota y recompuesta

En el ejemplo de la cuerda rota y recompuesta, partirías claramente de dos trozos de cuerda que darías a examinar claramente al principio del juego.

Entonces, mediante algún ardid (por ejemplo yendo al maletín con alguna excusa), cambiarías esos dos trozos por una única cuerda doblada hacia abajo con una cabo extra, también doblado, en la parte superior de la misma, pero con las puntas hacia arriba, ambos sostenidos por la mano de modo que parezca que empuñamos dos trozos de cuerda según el principio clásico. Esto sería una falsa continuidad  (Sit A) porque el espectador seguiría asumiendo que sostienes los dos trozos iniciales de cuerda, cuando en realidad lo que sostienes ahora es una cuerda entera y un cabito.

Al final, consumas el efecto con algún manejo muestre finalmente la cuerda entera, ya sea deshaciéndote del cabito, ya sea insertándolo a continuación de cuerda entera y sosteniendo la separación de forma oculta en la mano, según el manejo clásico de este tipo de efectos.

Ventajas e inconvenientes del esquema 1

Este esquema es uno de los esquemas más funcionales y eficaces posibles. Su principal ventaja es que la trampa principal t sucede en algún momento de la exposición, cuando la atención de los espectadores aún no es plena. Inmediatamente después, mediante una falsa continuidad, el mago prueba que NADA HA CAMBIADO como resultado de cualquier manejo previo (incluido el tramposo) y que, efectivamente, seguimos en la situación inicial Sit A, cuando en realidad no es así.

Finalmente, en el momento en que los espectadores están más atentos, el mago puede revelar el cambio y pasar a la situación final Sit B, sin que éstos tengan pista alguna de cómo ha podido ocasionarse la transformación.

El único inconveniente de este esquema es que no se puede aplicar a todos los efectos de cambio, aunque es ideal en su estructura.

2. EFECTOS DE CAMBIO REAL POR DISCONTINUIDAD REAL Y ACCIÓN TRAMPOSA PREVIA A UNA FALSA CONTINUIDAD

Estos efectos seguirían el esquema siguiente:

Sit P ——– Sit A ——- (Sit A)—- Sit B ,

            d                  t

donde  Sit P es la situación de partida (que luego coincidirá con la situación final B), d es la acción de discontinuidad real, Sit A  es la situación inicial que queda establecida tras la acción de discontinuidad, t es la trampa, (Sit A) la falsa continuidad y Sit B, la situación final, que además suele coincidir con la situación de partida Sit P.

Este esquema es muy similar al anterior, sólo que no se parte directamente de una situación inicial, sino que se llega a ella por alterar una situación de partida mediante una discontinuidad real. En esta estructura sintáctica, a menudo la trampa t consiste en un cambio de elemento.

Lo vas a terminar de entender con el ejemplo siguiente.

Esquema 2 aplicado a la cuerda rota y recompuesta

Siguiendo con el ejemplo de la cuerda rota y recompuesta, aquí partirías de una cuerda entera que daríamos a examinar (situación de partida Sit P). Entonces romperías (o quizá lo haría algún espectador) la cuerda claramente en dos trozos, pudiéndose examinar tal división. Esta nueva situación de cuerda rota sería la situación inicial (Sit A).

A continuación, como en el esquema primero, mediante algún ardid cambiaríamos esos dos trozos por una única cuerda con el cabo extra, a modo de falsa continuidad, para finalmente recomponer la cuerda del modo ya citado.

La diferencia pues, sería que en el primer esquema visto la cuerda se presentaría ya dividida, mientras que en el segundo se partiría de una cuerda entera y a continuación se daría la discontinuidad real, que sería el hecho de cortarla en dos.

En este ejemplo de la cuerda rota y recompuesta el segundo esquema sería más lógico por dos razones. En primer lugar por la claridad que supone que el espectador dividida él mismo claramente la cuerda y el conflicto que toda ruptura supone, como problema a resolver. Y además nos beneficiaríamos a nivel estructural del carácter cíclico del juego: partimos de una cuerda entera y terminamos con ella, si bien en medio se ha dado el contraste entre la situación inicial (Sit A), creada por la ruptura de la situación de partida Sit P, y la final (Sit B).

Esquema 2 aplicado al cambio de color de baraja

El esquema 2 no funcionaría demasiado bien con el cambio de color de baraja. Sería absurdo partir de una baraja roja para intercambiarla abiertamente por una baraja azul (discontinuidad d) con el propósito posterior de convertir esa nueva baraja azul en roja.

Queridos espectadores, veis que esta baraja es roja. Pues bien, no la vamos a utilizar, sino que vamos a usar esta azul. ???

Y luego tendríamos que cambiarla otra vez de forma secreta mediante alguna acción tramposa, por otra roja con una carta azul encima, luego deshacernos de esa carta extra para mostrar luego la transformación final.

Obviamente no todos los esquemas son igualmente eficaces con todos los efectos posibles, sino que cada rutina se adapta mejor a uno o dos esquemas determinados. Pero el conocerlos todos te ayuda a elegir mejor a la hora de iniciar la construcción del efecto que te traigas entre manos.

Ventajas e inconvenientes del esquema 2

La gran ventaja del esquema es que la situación inicial queda perfectamente establecida con por la clara discontinuidad inicial, que el propio espectador ha podido incluso establecer. Si ha cortado claramente la cuerda al principio, entonces siente con total certeza de que parte de una cuerda absolutamente rota, lo cual favorece el contraste ascaniano y la claridad general de la rutina.

El inconveniente es que, tras la discontinuidad, la atención de los espectadores va a ser mayor, por lo que será más difícil “colar” cualquier trampa a posteriori.

Si he cortado la cuerda, es porque ahora la va a recomponer. Voy a estar atento.

Eso sí, luego vamos a poder quitar toda sospecha de manejo tramposo mediante una consiguiente falsa continuidad, lo mismo que en el esquema 1.

 

3. EFECTOS DE CAMBIO REAL POR FALSO EFECTO

El tercer esquema que te propongo hoy es el siguiente:

                  Sit A————————– (Sit B)—–Sit B

                                                                       t

En esta estructura, mediante alguna estratagema se muestra falsamente que la situación inicial Sit A ha cambiado a la final (Sit B), de modo que el espectador atisba o asuma que el efecto ya se ha producido, CUANDO EN REALIDAD NO ES ASÍ, al menos todavía.

A continuación ocurre una última trampa  t (la más importante del efecto), con la que se logra que la situación final aparente (Sit B) sea ya realmente la situación final real Sit B. Normalmente esta trampa ocurre en un momento de cierta relajación de la atención de los espectadores, ya que éstos asumen que el efecto ya terminó. A la citada situación final aparente (Sit B) es a la que bauticé con el término de falso efecto en un artículo previo.

El ejemplo de falso efecto que expuse en ese artículo era el viaje de la carta firmada a la cajita de Fred Kaps, también conocida en la versión de Roberto Giobbi. En este juego, el mago ha controlado la carta firmada en la posición inferior de la baraja para realizar secretamente un mercury fold, por lo que la tiene doblada y empalmada en la mano izquierda. La cajita tiene una carta doblada indiferente que actúa como dummy y luego se hará pasar por la firmada.

En el momento en que se abre la caja, los espectadores ven la carta dummy y atisban (y asumen) que es la firmada. Este sería el momento del falso efecto (Sit B). El paréntesis es debido al carácter falso de tal situación, tal y como ocurre con la falsa continuidad.

A continuación el mago realiza la trampa principal, un shuttle pass cogiendo la cajita y volcándola sobre su mano izquierda. En realidad, la carta doblada “dummy” queda en el interior de la cajita por algún mecanismo de adherencia a la misma, mientras que la carta que se ve ahora en la mano izquierda es ya, lógicamente, la carta firmada que se ocultaba secretamente en ella. Todo esto es lo que constituye la principal trampa t.

Ahora la carta se desdobla dramáticamente. Se corrobora el atisbado efecto. Estamos definitivamente en la situación final real Sit B.

Esquema 3 aplicado al cambio de color de baraja

Aplicar este esquema al cambio de color de la baraja es complicado aunque factible.

Partes de una baraja azul que tiene una carta de doble dorso azul-rojo en posición superior y de una baraja roja en el regazo. Muestras claramente la baraja azul al principio del juego, extendiéndola de dorso sobre la mesa.

Luego, en algún momento del juego, volteas la carta superior con algún manejo que mantenga la baraja cuadrada. Entonces de repente se ve una baraja de dorso rojo, por la ilusión que crea la carta superior sobre el mazo cuadrado (éste sería el momento del falso efecto (Sit B)).

Acto seguido realizas el cambio de baraja (la trampa principal). Sujetando la baraja del regazo en la posición tenkai de la mano izquierda, procedes a descargar la baraja al regazo con la mano derecha, al tiempo que sacas la mano izquierda a la vista. Las manos se juntan al borde de la mesa alrededor de la baraja recién sacada, la mano izquierda por debajo y la mano derecha en Biddle por encima.

Aunque el cambio requiere timing y supone una importante demanda técnica, bien realizado es imperceptible. La trampa importante t ha sucedido inmediatamente después del falso efecto, el momento en el que los espectadores habían empezado a asumir el cambio de color por el volteo de la carta superior del mazo.

Esquema 3 aplicado a la cuerda rota y recompuesta

Con la cuerda rota y recompuesta, también te podrías plantear este esquema, aunque no es en absoluto el más adecuado. Podrías por ejemplo partir de una cuerda normal con las puntas imantadas. Entonces algún espectador podría cortar claramente la cuerda.

A continuación procederías a unir la cuerda mediante algún manejo que pusiera en contacto las puntas imantadas, reconstruyéndose la cuerda por la unión de los que fueron sus extremos. Este sería el momento del falso efecto. Acto seguido tendrías que cambiarla esta cuerda unida por imanes por otra cuerda entera y normal (trampa t posterior al falso efecto) y se la lanzarías al público para que la examinase. La dificultad radicaría en hallar un buen método para este último cambio (ir al maletín?, faldones en la chaqueta, etc…), aunque lo bueno es que los espectadores ya habría asumido la recomposición de la cuerda previamente a él.

Ventajas e inconvenientes del esquema 3

La ventaja de este esquema es que permite cambios realmente imposibles y fuertes (como el viaje de una carta firmada a una cajita cubierta por una copa) partiendo de unas clarísimas situaciones iniciales.

El inconveniente es que requiere realizar una trampa en el último momento. Si bien dicha trampa ocurre en un momento de menor atención (ya se ha atisbado el efecto y, en el mejor de los casos, hasta se ha asumido), los espectadores aún están pendientes de la corroboración del mismo. Por eso es conveniente que la actitud del mago sea la correcta. Por un lado, tiene que sentir en su guión interior que realmente la magia ya ha sucedido. Por otro, tiene que realizar el último manejo tramposo con la máxima naturalidad y tranquilidad, sin sentimiento de culpa. Para ello puede ayudar ser conscientes de que para la mayoría de los espectadores el efecto ya ha ocurrido un instante antes.

 

4. EFECTOS DE CAMBIO APARENTE  POR  AUTOCONVENCIMIENTO     

Estos efectos  cumplen el esquema siguiente:

(Sit A) ——————– Sit B ,

donde (Sit A) es la falsa situación inicial que se asume por autoconvencimiento y Sit B, la situación final. En realidad en este tipo de efectos no sucede cambio alguno, ya que en todo momento la situación es realmente B, de ahí la denominación de “cambio aparente”. Lo que se hace realmente es presentarla la situación B (final) como A (inicial) al principio del juego, y ello a base de una serie de acciones sedales iniciales cuyo propósito es que se asuma esta falsa situación inicial (Sit A).

Estas acciones sedales son similares a las acciones de continuidad aparente, sólo que no pueden ser llamadas así, al no poder hablarse de “continuidad” de algo que no se ha establecido claramente al principio del juego. Y es que aquí a situación inicial no se muestra de forma abierta y contundente a los espectadores, sino que se pretende que éstos la asuman a base de sutiles manejos y detalles psicológicos.

Esquema 4 aplicado al cambio de color de baraja

Un ejemplo de lo que es un juego de falso cambio en el efecto de transformar la baraja de azul en rojo sería, en vez de partir de la baraja azul como en el caso anterior, partir directamente de la baraja roja con las dos cartas de dorso azul en posición superior. En este caso no podrías dar la baraja a examinar al principio del juego para que los espectadores comprobasen que es azul, sino que deberías actuar de modo que se asumiera así sin tener que mostrarla abiertamente.

Para ello realizarías ciertas acciones sedales que, correctamente ejecutados, propiciarían el autoconvencimiento de que realmente partimos de una baraja azul.

He aquí algunas de ellas:

  1. Podrías sacar la baraja de un estuche de color azul.
  1. Podrías dejar la baraja sobre la mesa al principio de juego para que la visión de la carta azul superior propicie la asunción inconsciente de que la baraja es azul.
  1. Podrías mezclar y cortar de modo que sólo se viesen los dos únicos dorsos azules de la baraja.
  1. Por supuesto nunca afirmarías directamente que “la baraja es de dorsos azueles” porque tal afirmación quedaría automáticamente cuestionada. Si acaso recurrirías a formas verbales indirectas para dar a entender tal idea. (Para saber sobre la manera de sugerir verbal de un modo indirecto consulta el apartado de autoconvencimiento en el ebook que regalo por suscribirse al blog.)

Una vez asumida la falsa situación inicial (Sit A), ya podemos proceder con la transformación del color de la baraja, deshaciéndonos de las dos cartas azules de algún modo, bien empalmando las dos cartas, bien girándolas si son cartas de doble dorso azul/rojo.

Esquema 4 aplicado a la cuerda rota y recompuesta

En el efecto de la cuerda rota y recompuesta, el esquema se aplicaría sacando desde el principio cuerda y cabo doblados con las puntas hacia fuera y sostenidos por una sola mano, simulando desde el primer momento que tenemos dos mitades para luego proceder a la recomposición del modo arriba indicado.

Obviamente, en este caso el esquema no funcionaría muy bien, ya que, a diferencia del cambio de color de la baraja, no habría apenas acciones sedales a las que recurrir para que  los espectadores asumiesen que tenemos realmente dos mitades de cuerda en la mano, ya que tal posición no permite apenas manejo alguno (a diferencia del manejo de las tres cuerdas desiguales en la rutina de la Pesadilla del profesor).

Ventajas e inconvenientes del esquema 4

Este esquema es sin duda uno de mis favoritos. Con él estamos muy cerca de la magia verdadera, ya que no se da la necesidad de realizar ninguna acción tramposa principal (por ejemplo no hace falta cambiar de baraja para conseguir el cambio de color de la misma). Estamos en el dominio del concepto estructural de técnica inexistente formulado por Luis García.

El inconveniente es que este esquema no es fácilmente aplicable a cualquier efecto que nos planteemos crear. Si bien hay que decir que, una vez que se conoce y se domina, es posible aplicarlo en más ocasiones de las que podría parecer en un principio. La magia de Manu Montes, defensor a ultranza del concepto de autoconvencimiento, abunda  en ejemplos en ese sentido, sin olvidar a Luis García y, por ejemplo, la magnífica construcción de su bella durmiente.

 

5. EFECTOS DE CAMBIO  APARENTE POR  FALSA DISCONTINUIDAD        

El esquema de estos efectos es el siguiente:

Sit P  —— (Sit A)———————-Sit B ,

        fd

donde Sit P es la situación de partida (que luego coincidirá con la situación final Sit B), fd es la acción tramposa de falsa discontinuidad que en realidad no cambia nada, (Sit A) es la falsa situación inicial (falsa porque seguimos en la situación de partida P, que luego coincidirá con la situación final B) y Sit B, la situación final (que, insisto, coincide con la de partida).

Dicho de otra manera, partimos de una situación que fingimos alterar para mostrar al final que las cosas están de nuevo como al principio, cuando en realidad lo que ocurre es que siempre estuvieron así, pues nunca cambiaron en un primer lugar.

La acción de falsa discontinuidad hace que los espectadores asuman que la situación de partida ha cambiado, cuando no es así, por lo que partimos de una situación inicial falsa. En este sentido este esquema se parece al esquema anterior de los efectos de cambio aparente por autoconvencimiento, ya que el espectador se autoconvence de una falsa situación inicial, sin llegar a constatarla plenamente. Lo único que hace es asumirla al creer que la situación de partida realmente ha cambiado, cuando no ha sido así, por el engaño de la falsa discontinuidad.

Lo mismo que en el esquema 4, aquí no cabe hablar de acción de continuidad aparente tras la asunción de la falsa situación inicial (Sit A) por parte de los espectadores, precisamente porque no puede haber continuidad de una situación que nunca fue real ni se estableció claramente al principio.

En cambio sí que podríamos establecer con el esquema previo, alguna acción sedal para favorecer el autoconvencimiento.

Esquema 5 aplicado a la cuerda rota y recompuesta

Este esquema encajaría perfectamente en el efecto de la corda rota y recompuesta, en su conocida versión del corte de bucle que parece cortar la cuerda por la mitad, pero que en realidad sólo corta un pequeño cabo que se puede disimular en el manejo final.

En este caso, la situación de partida  Sit P sería mostrar claramente la cuerda entera al principio del juego. Tal situación de partida se podría establecer con total claridad dando a examinar la cuerda al principio del juego.

Fd  sería la falsa discontinuidad acción de discontinuidad aparente, que es el hecho de simular cortar la cuerda por su mitad. Es una falsa discontinuidad, porque la discontinuidad (o cambio que se percibe, el hecho de que la cuerda pase de entera a dos mitades más o menos iguales) es falsa, ya que la cuerda sigue (prácticamente) entera tras el tijeretazo.

(Sit A)  sería la situación inicial (el hecho de que la cuerda esté supuestamente dividida en dos mitades) y la tomamos como situación inicial porque es a partir de ella que se va a producir el cambio o contraste mágico, en el sentido ascaniano, hasta la situación final de la reconstitución Sit B.

En el esquema, la nomenclatura que se refiere a la situación inicial va entre paréntesis porque se trata de una situación inicial falsa o aparente. Nunca se llega a establecer claramente que se parte de dos mitades de cuerda, ni se pueden dar a examinar para que el espectador constate o corrobore dicha situación. Dicha situación se asume por autoconvencimiento, precisamente por efecto de la acción de discontinuidad aparente (el tijeretazo).

Esquema 5 aplicado al cambio de color de baraja

El esquema no encajaría demasiado bien con el efecto del cambio de color de baraja, ya que habría que partir de una baraja roja, cambiarla por otra pretendidamente azul (en realidad sería otra baraja roja con una carta encima azul, esto sería la falsa discontinuidad fd), para luego transformar esa baraja en roja. Un planteamiento de entrada absurdo que, sin embargo, dependiendo de otros factores estructurales, podría llegar a tener sentido. Podríamos por ejemplo plantearnos modificar el efecto de tal manera que acabemos en una transposición de dos barajas de color diferente.

Te dejo que le des vueltas, si te apetece.

Ventajas e inconvenientes del esquema 5

Este esquema sintáctico es excelente, ya que conlleva dos puntos fuertes, la falsa discontinuidad que el propio espectador puede establecer (él mismo corta la cuerda) y el autoconvencimiento que lleva al espectador asumir una falsa situación inicial como consecuencia de una acción que él mismo ha realizado.

El inconveniente es que, en este caso, es más complicado encontrar efectos que encajen naturalmente con el esquema.

 

CONCLUSIÓN

Estos cinco esquemas te pueden ser útiles a la hora de construir tu efecto de cambio desde cero. Para ello, pregúntate inicialmente cuál es el esquema (o esquemas) que más se puede(n) adecuar al efecto que buscas y, a partir de ahí, intenta concretar  los pormenores de cómo llevar a la práctica el esquema con los elementos en mano.

 

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Y, como siempre, si tienes alguna duda acerca de alguno de los conceptos explicados o acerca de su aplicación en una rutina concreta, si hay algún punto con el que estés especialmente de acuerdo (o en desacuerdo) o si quieres matizar o aclarar algún punto, siéntete libre de realizar cualquier comentario más bajo o por privado (a mi nuevo correo marianovilchez@potenciatumagia.com).

¡Ojo! El correo mariano@potenciatumagia.com nunca ha estado operativo. Disculpa mi error. Si me escribiste a ese correo, por favor vuelve a mandar tu email a esta otra dirección (sin tilde alguna) que sí es efectiva:

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NOTA

La foto de cabecera está sacada de la web www.neoclubpress.com

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