ENTREVISTA A MIGUEL PUGA (MAGOMIGUE) por Mariano Vílchez

Entrevista a Miguel Puga por Mariano VílchezEntro en el piso y me recibe calurosamente. Nada más empezar a conversar se produce una extraña sincronicidad: Últimamente me estoy interesando por los juegos de mesa y, no sé cómo, pero sale el tema. Entonces se le enciende la mirada y me muestra estanterías enteras llenas de juegos de todos los tipos imaginables. He tocado sin saberlo otra de sus pasiones. Yo, que me quedé en el “Trivial” de los ochenta, de repente empiezo a familiarizarme con nombres hasta ahora desconocidos para mí -y muy sugerentes- como “Ikonikus”, “Jaipur” o “Patchwork”.

Seducido durante más de una hora por la charla apasionada de Migue sobre este tema, a duras penas consigo reconducir la entrevista hacia su propósito inicial, pero al final lo logramos.

Cuéntame algo de tus inicios. La primera imagen o recuerdo que te inspiró para empezar a convertirte en mago.

En relación a lo que me preguntas tengo dos recuerdos.

En primer lugar recuerdo de pequeño ir al circo con mi abuela María y obligarla varias tardes seguidas a llevarme a ver al mago que actuaba en él. Recuerdo  también perfectamente el olor de la pista de arena y de los animales.

¿En qué consistía la magia que viste?

Era el efecto de cremación: El mago metía a una señorita dentro de una caja y, tras trocearla y echarle gasolina, le prendía fuego. Recuerdo la impresión que me produjo la reaparición de la chica (viva) justo a mi lado.

El otro recuerdo que tengo es el de un tío lejano, primo de mi madre, que vivía en Barcelona y nos visitaba todos los veranos. Me hacía juegos de manos que no me explicaba hasta el verano siguiente. Imagina la deliciosa tortura que me procuraba esta anticipación de verano en verano.

Sigue leyendo

MAGIA Y ENFOQUE TRASCENDENTE: LA ESPERANZA (2ª PARTE) por Mariano Vílchez

En el artículo anterior vimos que la magia ilusionista contribuye a la esperanza en sí misma, entre otras razones porque supone un regreso a la infancia, por el mensaje implícito de que lo imposible puede hacer realidad y por la creatividad y vías alternativas que abre, al hacer saltar por los aires el lenguaje de la lógica y de nuestra racionalidad.

Esto es, la magia es esperanzadora de por sí. ¿Pero y si, además de todo esto, transmitiera un mensaje o idea esperanzadora para los espectadores asistentes a la sesión?

Pues este es el objetivo del enfoque trascendente. El rizar el rizo, de modo que forma y fondo se unan para dejar una huella de esperanza en el espectador.

La magia puede vehiculizar un mensaje o idea esperanzadora.

El efecto, la rutina o incluso la sesión entera pueden servir de vehículos (en términos de Luis García) para expresar una idea o un mensaje beneficioso y esperanzador para el espectador.

Sigue leyendo

MAGIA Y ENFOQUE TRASCENDENTE: LA ESPERANZA (1ª PARTE) por Mariano Vílchez

burgermagicmeaning (1)

La primera en la frente. Ahí va esta cita del mago y filósofo mágico Robert. E. Neale:

El trabajo real y el primer beneficio de la magia primaria es la esperanza. La plaga de todas las plagas es desmoralizarse. Sin esperanza, el ser humano no puede buscar la satisfacción, deja de funcionar y entonces, muere. Cuando no se puede encontrar la esperanza por otros medios, entonces la magia es esencialmente beneficiosa.

Yo extendería el alcance de la cita y te diría que, en el fondo, cualquier muestra de arte tiene como último objetivo el alimentar o devolver la esperanza al espectador que la contempla o goza.

Sin embargo, eso no quita para que la magia ilusionista como expresión artística presenta ventajas y  peculiaridades únicas en relación con el concepto que nos ocupa.

¿Y qué es la esperanza?

La esperanza es creer en la posibilidad de un mundo mejor, de una vida mejor. Es esforzarse un poco cada día en alcanzar nuestros sueños porque los creemos viables. Mantener la ilusión por las cosas. Saber que nada está perdido del todo. La esperanza es el carburante esencial de ese barco llamado Felicidad porque sabe, de antemano, que alcance o no todos sus sueños, al final siempre llegará a buen puerto.

  Sigue leyendo