MINICURSO SOBRE LA COBERTURA EN MAGIA (2) por Mariano Vílchez

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En el artículo previo, te enuncié los 10 tipos de cobertura que tengo conceptualizados hasta el momento, aunque no llegué a desarrollar ninguno de ellos:

1. La cobertura por meter y sacar objetos

2. La protocolaria o situacional (Miguel Gómez)

 

3. La cobertura explicativa (Vernon)

a. Cobertura explicativa procedimental.

b. Cobertura explicativa ilustrativa.

c. Cobertura explicativa por pseudoexplicación.

 

4. La cobertura por corrección de un error intencionado (Tamariz)

5. La cobertura idiosincrática

6. La cobertura por gag (Ricardo Rodríguez)

7. La cobertura por quitarse un estorbo

8. La cobertura por falsa intención (Pit Hartling)

9. La cobertura por falso pretexto de demostrar que no hay trampa.

10. La cobertura por acciones en tránsito

 

En este segundo post del minicurso dedicado a las cobertura voy a desarrollar para ti los cuatro primeros tipos de cobertura enunciados la semana pasada.

A menudo, al construir tus efectos, seguro que te enfrentas a acciones vinculadas a la trampa para las que no encuentras misdirection, por lo que necesitas cubrir o justificar a toda costa estas acciones para volverlas invisibles o al menos inocuas para los espectadores.

Cuando leas con atención estos cuatro puntos, seguramente asimilarás varias ideas que en algún momento te servirán para encontrar la manera adecuada de cubrir una acción determinada en alguna de tus rutinas.

Vamos allá.

 

1. La cobertura por meter y sacar objetos

Ésta cobertura un clásico al que podrás recurrir en muchas ocasiones. Sacar o introducir un objeto del maletín o del bolsillo es un tipo de cobertura muy recurrente y fácilmente asimilable por los espectadores. Nos permite cargar elementos, eliminarlos o incluso cambiar un elemento por otro.

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¿CÓMO RESOLVER UN DILEMA TEÓRICO EN MAGIA? por Mariano Vílchez

Reunción con Varela y Dani

 

Compartirás conmigo en que uno de los momentos más interesantes a la hora de sesionar con otros magos es aquél donde nos hallas enfrentado a dos opciones posibles para construir un efecto y no sabes cuál de ellas es la mejor.

Seguro que reconoces alguna de estas expresiones:

¿Qué es mejor, revelar primero la carta o la predicción?

¿Y si reveláramos el triunfo cara arriba, no sería mejor que cara abajo?

¿Qué manejo es mejor para la tercera moneda, el falso depósito o el spider vanish?

¿Es prescindible esta última fase? ¿Pierde fuerza toda la rutina con este último efecto?

¿Qué versión del juego es mejor, la original o ésta en que se van encontrando cartas diferentes al principio?

 

El propósito de este artículo es darte un par de estrategias que te van a ayudar a escoger la mejor opción en estos casos.

Estos dos pasos los puedes aplicar cuando estés sesionando con otros magos o cuando estés solo ensayando en casa.

Además,  al final del artículo analizaremos juntos dos casos concretos de dilemas teóricos de cuya discusión puedas extrapolar estratagemas y formas de pensar para tus propias rutinas.

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¿POR QUÉ TUS ESPECTADORES REACCIONAN MENOS DE LO ESPERADO? por Mariano Vílchez

thomas

Este artículo está dedicado a la memoria de Thomas Edison, por su extraordinaria vida llena de invenciones increíbles que cambiaron nuestra forma de vivir y por sus magníficas máximas de vida.

Una de ellas -que podríamos relacionar de algún modo con el artículo que sigue- surgió cuando, tras muchísimos intentos de crear un filamento que alcanzara la incandescencia sin fundirse (en busca del perfeccionamiento de la futura bombilla), finalmente alcanzó su objetivo en 1879.

Cuando le preguntaron cómo se sentía al haber fracasado miles de veces en su intento de encontrar el filamento adecuado, él contestó lo siguiente.

Yo no he fracasado 10.000 veces antes de encontrar el filamento que funciona, he tenido éxito 10.000 veces al descubrir cuáles no funcionaban.

 

Hay dos momentos especialmente reveladores, dos momentos de verdad que no puedes dejar pasar.

El primero se da cuando esperabas una buena reacción de los espectadores ante un juego y resulta que no se da, sino que se quedan fríos, como no valorando el milagro que les has ofrecido.

El otro momento es precisamente lo contrario. No esperabas gran cosa del juego y, sin embargo, para tu sorpresa, el personal flipa con él.

En ambos momentos se ha producido uno disonancia entre tu conocimiento mágico acerca del posible impacto mágico de juego y la realidad de cómo lo percibe el espectador. En ambos casos tienes que aprender de la situación. No sólo hay algo que se te escapa, sino que te conviene coger el toro por los cuernos en ese mismo momento y averiguar qué diantres ha pasado.

La sabiduría que puedes sacar por este pequeño esfuerzo es impagable. Este artículo contiene claves que te ayudará a hacerlo mejor.

En primer lugar, hazte alguna de estas preguntas.

¿Qué se me escapa aquí?
¿Qué factor no he tenido en cuenta?
¿Qué han visto los espectadores que yo no he visto?
¿Qué factor han valorado que yo no he considerado?
¿Por qué no han reaccionado tanto como esperaba?
¿Por qué han reaccionado tanto, si el juego es una tontería?
¿Por qué se han quedado fríos, si el juego es la pera?

Hoy veremos el primero de los dos casos: esperabas una gran reacción y ésta no se ha producido.

Veamos siete factores que pueden explicar lo sucedido.

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