MINICURSO SOBRE LA COBERTURA EN MAGIA (3) por Mariano Vílchez

Escuela-de-Magia

 

La semana pasada empecé a desarrollar los 10 tipos de cobertura enunciados hace quince días pero sólo terminé el análisis de 4 de ellos.

Faltan, pues, 6 tipos más por desarrollar.

¿Vamos con ellos?

(Recuerda que, conforme te empapas de las categorías y sus ejemplos, te estás armando de recursos para encontrar la manera de cubrir algunas de tus acciones tramposas cuando las circunstancias lo requieran.)

 

5. La cobertura idiosincrática

La cobertura idiosincrática es la propia cobertura natural de nuestra postura y gestos personales. Requiere conocerse a sí mismo para aprovechar estos gestos que a uno le son propios, y usarlos, en lo posible, para cubrir todo tipo de técnicas (empalmes, cargas, descargas, enfiles, etc.).

En el apartado de la naturalidad de la técnica, ya te hablé de la conveniencia de grabarte en vídeo en contextos ordinarios donde no estés haciendo ni ensayando magia para así descubrir cuáles son estos gestos propios, de los que en muchos casos, además, no eres ni siquiera consciente.

Supongamos, por ejemplo, que llevas gafas y que has observado que te las subes con cierta frecuencia, de un modo rápido e impaciente. Pues a lo mejor puedes aprovechar ese gesto para llevarte una carta empalmada. Quizá incluso te permita enfilar una carta, o a lo mejor descargar una moneda empalmada al regazo cuando la mano, tras subirse las gafas, regresa a descansar al borde de la mesa.

En resumen, conócete y saca partido a tus gestos.

 

6. La cobertura por gag (Ricardo Rodríguez)

En la primera parte de una rutina puedes usar un gag para cubrir un movimiento tramposo clave para la consecución del efecto principal.

Me viene a la mente un efecto de Ricardo Rodríguez, en el que un billete prestado cuya numeración se anota claramente al principio de la rutina termina viajando al interior de una bombilla. Sin revelar los entresijos de este magnífico juego, te diré que requiere un cambio de billete inicial que Ricardo realiza por medio de un gag en el que se introduce descaradamente el billete en el bolsillo.

Al tratarse de un gag, los espectadores no sólo no le dan importancia a este hecho, sino que además tienden a olvidarlo tras acabar la rutina.

El cambio es tan efectivo, que, cuando Ricardo realizó la rutina en el congreso de magia de cerca de Alicante, a la mayoría de magos que estábamos allí nos pasó por completo inadvertido. De hecho, sólo cuando Ricardo nos contó la estratagema de la broma fue cuándo caímos en la cuenta de la misma.

 

7. La cobertura por quitarse un estorbo.

Esta cobertura consiste en dejar a propósito un elemento en un lugar inoportuno, de modo que, más tarde, nos estorbe y tengamos que apartarlo. En esta acción de apartarlo es cuando realizamos el manejo tramposo.

Recordemos por ejemplo las cartas viajeras cartas de Tamariz donde, después de que el espectador cuente unas cuantas cartas sobre la mesa, el maestro aparta dichas cartas a un lado como para hacer espacio y llamar además la atención sobre las que faltan por contar. Es en esta acción de apartar cartas cuando aprovecha para añadir las que lleva empalmadas, preparando así la fase siguiente de la rutina.

Supongo que conocerás el juego Anniversary Waltz. Por si aún no lo has estudiado, te diré que es un  efecto de Doc Eason donde dos cartas firmadas por la cara se fusionan en una sola, dando lugar a una carta de doble cara firmada por ambas caras.

Pues bien, la versión de Richard Sanders es especialmente limpia y clara a nivel de manejos, ya que, además de usar una carta de doble cara, también utiliza una carta de doble dorso.

El caso es que en el último momento de la rutina Richard usa la cobertura de quitarse un estorbo para deshacerse de la carta de doble dorso.

Para ello, ha colocado previamente la baraja en el centro del tapete, de modo que, cuando se dispone a colocar ahí las dos cartas firmadas (en realidad una carta de doble cara y otra de doble dorso), se topa con dicha baraja, la cual, al estorbar, tiene que ser apartada a un lado por la propia mano derecha que sujeta en Biddle las dos cartas citadas. En el acto de desplazar la baraja a un lado, la mano derecha aprovecha el momento de contacto con el mazo para descargar la carta de doble dorso y quedarse sólo con la de doble cara.

 

8. La cobertura por falsa intención (Pit Hartling)

Este tipo de cobertura consiste en fingir hacer algo cuando en realidad se está haciendo otra cosa. Ahí van unos ejemplos.

a. Un espectador ha mezclado la baraja a conciencia, hecho que le hago notar para que lo recuerde posteriormente. A continuación anuncio a los espectadores que para el juego que voy a hacer no necesito los comodines. Los busco, pues, en la baraja y los saco. En realidad he aprovechado dicha acción para colocar los ases encima del mazo.

Llegados a este punto, puedo hacer una producción de ases realmente matadora. El efecto será difícilmente analizable por el espectador, ya que recordará claramente haber mezclado al principio.

b. Pit Harling realiza alguna preparación por todo el morro mientras mira las cartas, con la actitud de estar indeciso acerca de qué juego va a realizar. Aprovecha dicha acción para preparar alguna ordenación pertinente. Lo bueno de esta cobertura es que es especialmente efectiva por realizarse en un momento de baja de atención de los espectadores debido a que el juego aún no ha empezado. Ya trataremos este punto más adelante.

A menudo uso este recurso con amigos. Me dan una baraja  prestada y mezclada. Entonces, mientras hago alguna preparación (como colocar los ases en posición superior), voy hablando, comentando el estado de la baraja, preguntando si está completa, todo ello con la actitud dudosa de si voy a poder realizar algún juego con ella o no.

c. Supongamos que forzamos una carta. El espectador la devuelve al mazo y mezcla. A continuación, mientras fingimos buscarla en la baraja, sacamos todas las cartas de su mismo palo (incluida la propia carta) y las vamos colocando de dorso sobre la mesa. La idea es que hemos encontrado una serie de cartas sospechosas.

Ahora cogemos el paquetito, lo abrimos en abanico para nosotros y extraemos las cartas de una en una  y en orden, colocándolas de dorso del 1 al rey sobre la mesa, salvo la elegida que guardamos y mostramos al final como la elegida. La idea ahora ha sido que hemos ido descartando cartas sospechosas hasta llegar a la elegida.

Ahora podemos guardar esa ordenación y usarla en el juego siguiente como producción o método del juego. Esta idea la aprendí del mago Jovi.

 

9. La cobertura por falso pretexto de demostrar que no hay trampa.

Esta astucia consiste en justificar una acción tramposa con el pretexto de demostrar que no se hace trampa alguna.

Veamos como ejemplo un efecto clásico.

Supongamos que tienes una baraja ordenada en Si Stebbins o en mnemónica. Le pides al espectador que, con la baraja sujeta bajo la mesa, la corte varias veces hasta que decida parar libremente. A continuación le dices que, sin mirar, coja la carta superior, le dé la vuelta y la introduzca en el centro de la baraja. Acto seguido le pides que coloque la baraja sobre la mesa cara arriba.

Obviamente, en ese momento, al estar las cartas cara arriba, puedes ver la carta inferior del mazo, ya que está a la vista en posición superior, con lo también sabes automáticamente cuál es la carta que el espectador ha vuelto (y se halla ahora invertida en el centro del mazo): la siguiente en el orden mnemónico.

Éste es un juego sencillo de gran impacto que te recomiendo probar alguna vez. Observa que en ningún momento tocas la baraja durante el juego.

¿Pero cómo justificas que el espectador tiene que colocar la baraja cara arriba?

Muy sencillo. Le explicas que “conviene que la carta invertida quede cara abajo porque, si la baraja se descuadrara un poco, esta carta podría asomar por alguna esquina y podríamos identificarla por el índice. Sin embargo, si la carta vuelta está de dorso, incluso así no habría manera de averiguarla.”

¡Qué buenos e inocentes somos!

 

10. La cobertura por acciones en tránsito

Este tipo de cobertura se basa en convertir la acción que queremos cubrir como fase intermedia y necesaria para lograr una acción principal. De este modo, dicha acción no sólo queda justificada, sino que a menudo pasa inadvertida para los espectadores.

Las acciones en tránsito son muy poderosas y se merecen por sí solas un próximo artículo.

¡Y AHORA TE TOCA A TI!

Cuéntame que te ha parecido esta tercera parte del minicurso sobre la cobertura en magia. 

Y, como siempre, si tienes alguna duda acerca de alguno de los conceptos explicados o acerca de su aplicación en una rutina concreta, si hay algún punto con el que estés especialmente de acuerdo (o en desacuerdo) o si quieres matizar o aclarar algún punto, siéntete libre de realizar cualquier comentario más bajo o por privado (a mi nuevo correo mariano@potenciatumagia.com).

 

¡Y si te ha gustado especialmente el artículo, compártelo!

NOTA

La foto de cabecera del gran Ricardo Rodríguez está sacada de la web www.lacucharamagica.com

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