LA SOLUCIÓN EFECTO por Mariano Vílchez

 

Hay un concepto de Tamariz que aparece en La Vía Mágica que se descuida bastante en magia.

Es el de la solución efecto.

La solución efecto sería la forma mágica última a través de la cual el efecto podría tener lugar.

Es la explicación sobrenatural, psicológica o, llanamente, mágica que seduce al espectador una vez que ha terminado el efecto -y en los días siguientes-, de modo que no se ve tan impelido a analizarlo en busca de trucos y trampas.

Concretamente, en su libro, Tamariz cita seis tipos de soluciones efecto.

  1. Poderes supra normales de los magos.
  2. Fenómenos inexplicables que suceden en determinadas condiciones.
  3. Poderes no admitidos por la ciencia oficial, pero que todos tenemos potencialmente (telepatía, precognición, etc.).
  4. La casualidad, el azar y la suerte que nos favorece especialmente como magos.
  5. Capacidades especiales a nivel de memoria, fuerza, olor, tacto,…
  6. Capacidad de hipnotizar y sugestionar colectivamente y hacer ver lo que deseamos.
  7. Alucinaciones producidas por sustancias que llevamos nosotros mismos.

El hecho es el siguiente. Si bien una presentación o ficción adecuada puede seducir el imaginario del espectador por un momento, distrayendo su tendencia al análisis durante el mismo, una vez acabado el juego, su halo desaparece y el espectador analítico queda sólo con su racionalidad, lo que lo lleva –en un plazo más o menos largo- a intentar analizar el efecto.

En cambio, la solución efecto es un puente de plata por el que podemos seducirlo más allá del tiempo en que dura el efecto. Será algo a lo que podrá agarrarse, una vez pasados los efectos embriagadores de la presentación, aun cuando no esté del todo convencido sobre su veracidad.

Analicemos un poco las implicaciones de este crucial principio.

¿Por qué funciona el juego? ¿En qué radica la magia del efecto? ¿Qué solución psicológica, metafísica o simplemente mágica tiene el efecto que acabo de presentar?

Si el espectador no encuentra una solución más o menos verosímil a este nivel, su pensamiento irá en busca de trampas y métodos de engaño.

Quizás puedas pensar que esto es lo normal, que hay un acuerdo tácito entre espectador y mago por el que tanto él como nosotros asumimos que en ilusionismo se utilizan trampas, trucajes y otros lides que ayudan al mago a dar sensación de imposibilidad.

Y puede que esto sea cierto, no te lo cuestiono.

Sin embargo -y al mismo tiempo- creo que es necesario desafiar esta premisa en aras de una magia más profunda, misteriosa y mágica.

Precisemos un poco más y veamos qué tipo de soluciones en el imaginario del espectador puede llegar a ser soluciones efecto. Dicho  de otro modo, de todas las opciones dadas por el maestro Tamariz, veamos cuáles son más susceptibles de funcionar en la práctica.

1. El ritual del juego

La combinación de elementos y manejos a veces puede ejercer un poder de seducción posterior al tiempo del efecto, llevando al espectador a creer –o al menos cuestionarse- la capacidad de esta combinación para generar el efecto o parte de él.

Al fin y al cabo, la magia blanca tradicional basada parcialmente en el ritual (al margen de otros factores como el halo del mago) funciona por su poder simbólico y metafórico que nos seduce e impacta profundamente a nivel inconsciente. Se crea o no en ella, su influencia no es menor en la psique de quien la presencia.

Veamos un ejemplo concreto sacado de mi último ebook Tetraedro, el comercializado efecto WhiteStar.

Whitestar es un Fuera de este mundo con fotografías de personas en blanco y negro.

El mago introduce el tema de la tragedia del Titanic y saca dos objetos, por ejemplo una pluma y un viejo reloj de cadena.  A continuación, los espectadores mezclan las fotos y las reparten de cara en dos montones delante de ambos objetos.

Entonces el mago explica que la pluma es una reproducción de la que se usó para redactar la lista de supervivientes del naufragio y que el reloj de cadena es similar a uno que perteneció a una de las víctimas.

Entonces se vuelven las fotos. Cada una tiene detrás tienen el nombre y una breve biografía de cada personaje. Al final, en mayúsculas, figura el término de “muerto” o “superviviente”.

¡Resulta que todos los personajes que se colocaron delante del reloj de cadena perecieron en el naufragio, mientras que los de la pluma fueron todos supervivientes!

Aunque el efecto es una aplicación directa del principio del Fuera de este mundo, el ritual, la ficción y la temática del efecto lo convierten en algo diferente. Todo el imaginario del espectador –conocedor desde hace mucho tiempo de la historia del Titanic- se verá sin duda seducido por la trama.

Te aseguro incluso que para algunos espectadores, la posibilidad de que los objetos influyan en la elección correcta de las fotos, ya sea por alguna recóndita razón esotérica, mágica o simplemente psicológica, puede llegar a ser absolutamente verosímil.

Y una vez más, si una rutina seduce hasta ese punto, la solución efecto dificultará el análisis certero del efecto, al despistar y llevar al espectador hacia una explicación que no necesita ni trampa ni cartón.

 

2. Alguna creencia, mito o tópico comúnmente compartido, aun cuando sea cuestionado.

Si la presentación se apoya sutilmente en algún mito o tópico compartido, su grado de seducción en el espectador va a ser poderoso, aun cuando el espectador se cuestione la veracidad de este tópico.

Por ejemplo, en mi presentación del efecto de Cardtoon de Dan Harlan utilizo un detalle que creo influye a nivel profundo en los espectadores como solución efecto.

Como el efecto se basa en el principio del cine, pregunto a los espectadores si han escuchado hablar de la publicidad subliminal. Automáticamente alguno me habla del conocido rumor del experimento con fotogramas ocultos durante cierta proyección que llevaron a los espectadores a consumir muchas más Coca-Colas y palomitas.

Entonces le digo que en realidad todo eso es un mito que realmente nunca sucedió.

A continuación rifleo un poco las cartas de dorso para que se vea el comienzo de movimiento del pequeño mago dibujado. Le digo que mire la baraja y repito el rifleo un par de veces. Sólo entonces, le pido que nombre espontáneamente la carta que le venga a la mente.

Te aseguro que, cuando al final se revela que la “película” acaba con la carta elegida, muchos espectadores no pueden por menos que pensar que, de algún modo, al pasar las cartas al principio, les he colado algún “fotograma” para que nombren la carta en cuestión.

En este caso la metáfora del cine y la publicidad subliminal es extraordinariamente pertinente, a lo que se añade el maravilloso -e inimaginable para los profanos- método de la propia baraja.

Quizás en este ejemplo el guión sea demasiado directo. Sin embargo, fíjate en que también niego la posibilidad de la idea que quiero sugerir.

Por otro lado, quizá sea probablemente más efectivo aún limitarse a anunciar el efecto con el nombre del juego y decir algo así como:

Voy a haceros el misterioso efecto de la carta subliminal.

El término “subliminal” ya hará su trabajo en el imaginario de los espectadores.

 

3. Alguna capacidad específica y concreta del mago aplicada en un determinado efecto.

A veces los manejos y la propia presentación pueden sugerir este tipo de solución efecto.

Te pongo un par de ejemplos.

El espectador escoge y devuelve la carta al mazo. Por algún procedimiento (vistazo, marca, forazaje, etc.) conoces la identidad. Ahora vas enseñando las cartas una a una al espectador fijándote mucho en su mirada. En un momento determinado le enseñas la carta elegida, te detienes y anuncias que es ésa.

En este caso la solución efecto es que eres capaz de reconocer en la mirada del espectador –o en su lenguaje no verbal-  en qué momento está viendo su carta.

Para llevarlo a esta solución efecto, tienes dos caminos.

a. Anunciar abiertamente que tienes esta capacidad –Puedo detectar lo que piensas en determinadas circunstancias– y realizar el efecto, confirmando esta afirmación.

b. O simplemente puedes realizar el procedimiento, procurando sentir que esta solución efecto es real. Para ello, puede repetir en tu guión interior algo así:

Voy a fijarme en su mirada. Ahora, lo noto, acabo de verla.

De ambos opciones, creo que la segunda opción es la más sugerente y más convincente para el espectador. Por el concepto de autoconvencimiento, menos es más, además del hecho que todo lo que decimos directamente se cuestiona automáticamente, salvo que sea palpable y evidente en el momento en que lo decimos.

Otro ejemplo. He visto a algún mentalista (ya no recuerdo si Blake, Osterlind o Benji Bruce) realizar el efecto de adivinar el dinero que hay en el bolsillo del espectador de una forma peculiar.

Cuando el espectador ha cogido las monedas en su puño, el mago le ha pedido que sacudiera el puño para que se escuchase el entrechocar de las monedas. Sólo entonces ha escrito la cifra en su cuaderno.

En esta caso la solución efecto es que el mentalista es capaz de adivinar las monedas sólo con el sonido momentáneo de su entrechocar en la mano del espectador, algo sugerente pero poco viable una vez que te pones a considerarlo.

De no hacer esto, la solución efecto tendría que ser la de que el mentalista tiene la capacidad de adivinar directamentelas monedas que puede tener el espectador en su bolsillo sin más, algo no fácil de asumir.

De esto se deriva que es menos probable que el espectador buscase truco o trampa en el caso de la versión de  entrechocar las monedas que en el caso de anunciar directamente la cantidad.

Aunque esto es el relativo. Si el carisma o el halo del mago es lo suficientemente fuerte (el del maestro Blake, por ejemplo) es más probable que algunos espectadores compren la solución efecto de la capacidad directa del mentalista.

 

 4. La capacidad de sugestión del propio mago.

La capacidad de sugestionar y ser sugestionados está sobrevalorada en el imaginario de los espectadores.

De todos los poderes psíquicos atribuidos del mentalista: telepatía, adivinación, clarividencia, telequinesis, sugestión…, éste último es el más aceptado por los espectadores, quienes se saben influidos y manipulados por el poder de la publicidad y los medios.

Es más fácil comprar una presentación mental basada en el poder de la sugestión que en el de la adivinación, por ejemplo. Esto no  significa que un mentalista no pueda conseguir adivinar de forma creíble la mente del profano, sino que ello requiere un mayor trabajo y cuidado.

La creencia y asunción de que somos sugestionables es mucho mayor, de ahí la eficacia de las presentaciones mentales que venden o sugieren esta solución efecto.

Como ejemplo de esta estrategia, no puedo dejar de citar ciertos mentalistas (como César Vinuesa o Jon Zabal) de explicar o sugerir, al final del efecto, las razones ocultas por las que los espectadores se han dejado influenciar durante el mismo para llegar al resultado previsto.

En un efecto de Zabal, un voluntario va eliminando espectadores con camisetas de distintos colores (prestadas al principio por el mentalista) a partir de un texto escrito y de las propias decisiones de los espectadores con respecto a él.

Al final, sólo queda el espectador que lleva la camiseta verda, hecho que Zabal revela en una predicción que estuvo en todo momento en manos de otro espectador.

Como corolario, cuando parece que todo ha terminado, Jon recuerda que, al principio del efecto y en otros momentos del mismo, ha repetido constantemente la frase “Vienen extraños rumores de esperanza”.

Entonces escribe la frase en una pizarra y, no sólo se sugiere que la palabra esperanza ha evocado el color verde durante toda la rutina, sino también que las iniciales de las palabras de la dicha frase (Vienen Extraños Rumores De Esperanza) forman, curiosamente, la palabra “verde”.

Para terminar, si quieres plantear aplicar una solución efectos a algún juego, te animo a hacerte la siguiente pregunta:

¿Qué detalle, motivación, presentación, parte del guión, falsa pista explicativa o manejo puedo encontrar para este juego que pueda seducir a mis espectadores sugiriéndoles una solución plausible, verosímil y mágica en su imaginario?

 

 

NOTAS Y ACLARACIONES

1. Si quieres saber más sobre autoconvencimiento, consulta mis ebooks Los Pilares del Asombro: limpieza y Los Pilares del Asombro: resistencia al análisis.

2. Si quieres más ejemplos de soluciones efecto, encontrás algunos más en mi último ebook Tetraedro.

3. El poder que tiene la posibilidad de sugestión en el imaginario de los espectadores me ha llevado a toda una concepción mágica basada en esta solución efecto como piedra angular de toda la sesión mágica, y es la utilizo actualmente cuando actúo.

Muy pronto saldrá un ebook con esta concepción: La vía mental.

 

 

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