LA SEGUNDA ATENCIÓN

 

La segunda atención es un concepto muy inspirador propuesto y desarrollado por el maestro Gabriel Moreno que abre todo un abanico de posibilidades de aplicación a nivel de ensayo, actuación e incluso en la propia vida cotidiana.

El término lleva varios días rondando mi cabeza y este artículo es el resultado de la cocción lenta (iniciada hace años) de ideas y posibilidades varias, alguna de las cuales tal vez pueda serte útil, o al menos inspirarte en algún sentido.

 

DEFINICIÓN

La segunda atención se refiere, en un primer término, a la visión periférica que abarca mucho más allá del túnel de visión central de nuestra técnica o manejo. En palabras de Gabriel consistiría en «verlo todo, sin focalizarnos en nada». Estás realizando, por ejemplo, una cuenta Elmsley, al tiempo que contemplas la ventana, los cuadros y otros detalles de la habitación en que te encuentras.

En un segundo lugar, sin embargo, el término gana en extensión de significado y abarca otras posibilidades, pero todas se resumirían en lo mismo, prestar atención a algo alternativo o secundario a la técnica o manejo que estés realizando en ese momento.

 

VENTAJAS DE LA SEGUNDA ATENCIÓN

La ventaja inmediata de la práctica de la segunda atención es que dejamos de estar tan pendientes de esa técnica, manejo o ejecución que nos preocupa. De este modo, nos liberamos de ella y dejamos que surja o se produzca a un nivel más inconsciente.

Como secuencia de esta práctica, aliviamos la preocupación, el miedo a que la técnica no salga bien, el miedo a que nos pillen el manejo tramposo, el excesivo perfeccionismo y autoexigencia que puede atenazarnos y un sinfín de factores que dificultar o imposibilitar un determinado manejo.

Como primer ejemplo te citaré una idea sacada del libro El juego interior del tennis de Timothy Gallwey. En él un maestro de tennis ayuda a un aprendiz que no conseguía restar bien, pidiéndole a su discípulo que intentara fijarse en las costuras de la pelota cuando esta botase.

El alumno encontró ridícula la petición pero confió en su maestro.

Inmediatamente el resto mejoró, ya que el discípulo, al fijarse en algo secundario -y casi absurdo- como era las costuras de la bola, se olvidó de la intención primaria de que el resto saliese bien, liberándose por un momento -el suficiente- de cualquier miedo o preocupación que estaban haciendo mella en la técnica.

Esta es la ventaja principal de este maravilloso concepto.

Otra ventaja nada desdeñable de la segunda atención en magia, es poder prestar más atención al público cuando estamos actuando, lo que mejora nuestro nivel de comunicación y compenetración con él.

En tercer lugar, y algo nada desdeñable, es el uso de la segunda atención como medio para automatizar antes una técnica o manejo, es decir llevarla cuanto antes a un nivel inconsciente de dominio.

Si practicas una técnica, una vez comprendida, a luz de algunas variantes de segunda atención (que veremos a continuación), te llevarás menos tiempo automatizarlas y hacerlas inconscientes.

 

MODOS DIVERSOS DE PRACTICAR LA SEGUNDA ATENCIÓN

A continuación voy a enumerar un listado de formas de segunda atención, algunas propuestas por el propio Gabriel, pero antes…

 

AVISO IMPORTANTE

NO practiques la segunda atención con una técnica que no hayas entendido del todo y de la que no domines los factores claves para su funcionamiento con el público. Si lo haces, te arriesgar a automatizar un aprendizaje vicioso, con manejos defectuosos, que  canten y ensucien irremediablemente tu magia.

En palabras de Gabriel, gánate en derecho a ensayar.

Procedamos con el listado.

a. Fíjate en lo que te rodea, extiende tu visión periférica mientas que practicas o actúas. (Gabriel Moreno)

b. Imagínate viéndote desde fuera. Esta variante es muy potente para potenciar tu carisma y confianza (en que no se perciben las trampas, en que comunicas bien y eres interesante). (Gabriel Moreno)

(Para llevar a cabo esta práctica, tienes que grabarte en vídeo varias veces en primer lugar y verte luego ensayando y actuando en situaciones diversas. Sólo así podrás llegar a sentir como te verías desde fuera en el momento de un determinado manejo y actuación, para poder corregirlo sobre la marcha.)

c. Ser consciente de cómo estas respiras mientas realizas tus manejos. (Gabriel Moreno)

d. Sentir el tacto de la baraja, fijarte en cómo pesa. (Gabriel Moreno)

e. Seguir un programa en la tele o una melodía en la radio.

f. Contar de tres en tres.

g. Cantar una canción.

h. Hablar con un espectador imaginario (si estás ensayando).

i. Recitar una letanía o frase tranquilizadora. Por ejemplo si pasas cuatro cartas de una mano a otra mediante una cuenta Elmsley, pasa primero las cuatro cartas mostrándolas todas de forma genuina (de esta forma, además, conseguirás que los manejos real y falso sean más parecidos en manejo y tempo) al tiempo que te dices, por ejemplo «cuatro cartas de una mano a otra».

Siente la sinceridad de la frase cuando pases las cartas de forma lícita y vuélvela a repetir interiormente al hacer la cuenta Elmsley. De este modo, sentirás que la cuenta es más genuina y eso lo transmitirás al público.

j. Convertir la acción tramposa u oculta en una acción en tránsito.

Si por ejemplo has de realizar un falso de depósito de una moneda para luego, tras coger una varita, dar un pase mágico y mostrar que ha desaparecido, tienes que tener realmente la intención primaria de coger la varita. De esta manera, el falso depósito se realizará de un modo inconsciente y pasará totalmente desapercibido para los espectadores.

Insisto, tienes que decirte interiormente «voy por la varita» y sentirlo así. Tu intención sincera de agarrarla se convertirá en segunda atención y hará que el falso depósito fluya.

k. Realizar la acción de forma continua en la vida cotidiana. Si, por ejemplo, te encuentras incómodo y sucio cuando tienes una carta empalmada, lleva todo el día una carta empalmada blanca por ambas caras. El hecho de que sea blanca la hace más neutra y facilita las explicaciones por si alguien la ve y te pregunta.

«Nada, es una tarjeta que me acaban de dar.»

Por mucho que te preocupe llevar una carta empalmada, al cabo del día habrá muchos momentos en que te verás envuelto en la segunda atención de tus quehaceres, con lo que te olvidarás de ella. De paso te irás convenciendo poco a poco de que ralmente nadie se repara en ella.

l. Modificar los movimientos relativos de las manos. Si, por ejemplo, estás realizando una dada o cara corrida, prueba a hacerla

i. Desplazando sólo la mano derecha.

ii. Desplazando sólo la mano izquierda.

iii. Desplazando ambas manos por igual.

 

LA SEGUNDA ATENCIÓN Y LA VIDA COTIDIANA

La verdad es que estamos continuamente en modo segunda atención. Mientras conducimos tenemos la mente puesta en nuestras cuitas, preocupaciones o sueños por conseguir.

Cuando estamos en la cola del banco o esperamos la llegada de alguien, la mente termina divagando y pasa al modo segunda atención, al tiempo que nos olvidamos de nuestra tarea primordial y avanzamos poco a poco en la cola hasta que, sin habernos dado cuenta, estamos en la ventanilla.

Casi me avergüenza comentarte las veces que me he pasado de una salida en la autovía porque mi mente estaba en otra cosa. Un día incluso, para llegar a mi casa de Albolote -un pueblo colindante a Granada- , me pasé tres veces y dos veces más al intentar regresar, de modo que, sin comerlo ni beberlo, me encontré a 40 kms de mi destino, muy cercano a La Peza, donde vive el maestro Arza. Probablemente mi inconsciente me estaba invitando a realizar esa visita siempre pendiente y grata.

A lo que vamos -regresemos a la primera atención- yo diría que en la vida cotidiana es útil psicológica y espiritualmente prescindir de vez en cuando de la segunda atención. En otras palabras, que vayamos a lo que vamos y que nos concentremos en el procedimiento en sí.

Si conduces, conduce. Si comes, come. Si contemplas un paisaje, contémplalo.

Esta forma de meditación en el procedimiento aquí y ahora, clarifica la mente y le da descanso para usarla luego con más eficacia, cuando tienes que pensar, programar e incluso imaginar situaciones futuras favorables.

Por otro lado, tal práctica es útil a la hora de enfrentarte a tareas tediosas e ingratas porque -curioso hallazgo- he descubiertos dos modos efectivos -sobre todo si se alternan- de enfrentarse a tales tareas:

a. Pasar al modo segunda atención, es decir poner la mente en otra cosa mientras las haces. Por ejemplo estás fregando los platos e imaginando a tu vecina en la ducha o anticipando tu próxima actuación mágica.

b. Ponerte en modo primera atención y fijarte sólo en el procedimiento. Si friegas, sentir el tacto de cada plato, los reflejos de la luz en la espuma, el entrechocar de los platos al colocarlos uno junto al otro.

Al mismo tiempo, ralentiza tu metrónomo interior, no tengas prisa, hazlo todo con liberación.

Si pruebas este sistema de vez en cuando, te sorprenderás de cómo fluye la tarea y, una vez terminada, tendrás la sensación de que la has hecho en un tiempo récord.

Lo más efectivo es variar ambos procedimientos según la ocasión.

 

AGRADECIMIENTOS

A Luis Arza, por haber propiciado mi encuentro con Gabriel y su filosofía.

A Paco González, por haberme arrastrado junto a Vicente Mustieles en la aventura del Sapo Alquímico, uno de cuyos números está enteramente dedicado a Gabriel (con artículos de grandes magos que lo conocieron). La información recogido en ese número es extraordinario, no es de extrañar que el número se agotase muy rápidamente.

A Vicente Mustieles, compañero de conceptualizaciones con el que coescribí unos cuantos artículos claves en el Sapo, del que estoy especialmente satisfecho y orgulloso (he comprobado en la práctica la efectividad de muchos de estos conceptos).

Al propio Gabriel, por haberme inspirado no sólo a nivel mágico, sino también a nivel personal.

 

 

 

 

 

 

 

 

NOTA FINAL

La imagen de cabecera está sacada de la web www.imo.es

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