EL ESPINOSO RETO DE LA LIMPIEZA EN MAGIA por Mariano Vílchez

naipes

Ya lo dijo Miguel Gómez.

Es preferible que se vea a que se sienta.

De nada sirve ir montando esa maravillo castillo de naipes que es un juego de magia, si en un momento determinado cometes un pequeño error que da al traste con todo.

Y son muchos los peligros que aguardan. Muchos los factores que hay que cuidar para no cometer un error de limpieza.

La limpieza es la cualidad de un efecto de magia que en ningún momento genera dudas ni sospechas no resueltas en el profano, ni en su guión y ninguno de sus manejos. O sea que el juego fluye de principio a fin sin que en ningún momento el espectador se cuestione nada de lo que está presenciando.

Casi na, como decimos en Granada.

El problema es que cualquier mínimo error de limpieza puede acabar con ese halo global de misterio y magia del que puede gozar un efecto que fluye de principio a fin.

Y es que la limpieza es un factor clave de la atmósfera mágica.

Basta un naipe mal colocado y todo el castillo se viene abajo.

Son muchos los factores que hay que cuidar y dominar para alcanzar una limpieza total en tu rutina.

Te anuncio algunos de ellos.

1. Saber seleccionar las técnicas adecuadas y usarlas correctamente. Dominar los factores claves para que una técnica sea efectiva y fluya para el público. Saber adquirirlas, además, con el sistema de ensayo correcto para ti.

2. Manejar correctamente ciertos conceptos teóricos claves como el paréntesis de olvido, en los momentos en que hay que aplicarlos.

3. Conocer ciertas leyes perceptivas y cómo aplicarlas adecuadamente para invisibilizar ciertos manejos en determinados momentos y dirigir la atención donde deseas.

4. Saberte distintos tipos de cobertura. De este modo, puedes encontrar la solución adecuada para que ese movimiento en el no conviene que reparen adquiera sentido y se vuelva invisible para los espectadores.

5. Dominar el maravilloso concepto de la acción en tránsito (Ascanio) y ser capaz de aplicarlo siempre que sea relevante.

6. Conocer los diferentes tipos de misdirection (tanto pasiva como activa), de modo que sepas relajar o dirigir la atención hacia dónde te interesa en cada momento.

7. Entender el insondable concepto de la misdirection temática y sus diferentes tipos.

8. Conocer los distintos aspectos de la pista falsa tamariciana y cómo usarla cuando convenga.

9. Entender los diferentes tipos de mirada para dirigir la atención hacia dónde quieres en cada momento y conseguir, de paso, manejos muy convincentes (a la hora de hacer falsos depósitos, cambiar de un elemento por otro, etc). En general, conseguir que los movimientos falsos sean muy similares a los verdaderos.

10. Saber hasta qué punto insistir a la hora de afirmar o mostrar una condición, evitando suscitar una sospecha por exceso.

11. Conocer el principio de la naturalidad condicionada y saber en qué ocasiones has de aplicarlo.

12. Asemejar el movimiento natural al tramposo y viceversa. Saber qué factores hay que cuidar para alcanzar este propósito.

13. Cuidar la geometría de las manos en ciertos momentos, de modo que una de ellas no llame la atención innecesariamente.

14. Saber cuando enseñar o dejar ver de modo que, cuando no se enseñe, ese hecho no llame en absoluto la atención del espectador.

15. Mantener en todo momento una coherencia de manejos. Si por ejemplo das a elegir una carta con total libertad, luego no restrinjas demasiado al espectador a la hora de devolverla (Devuélvela aquí por favor).

16. Conocer principios teóricos tan sutiles como el de acción legitimadora retrospectiva o el uso inocuo de la mano cargada (Ascanio).

17. Evitar cambios injustificados de espacios escénicos establecidos (Gea).

18. Saber aplicar, cuando conviene, el principio de restricción liberada.

19. Entender de una vez por todas cómo funciona el concepto de autoconvencimiento (término de Manu Montes) o de indirection (Kenton Knepper), una herramienta poderosísima a favor de la limpieza de nuestra magia.

20. Trabajar los miedos, bloqueos y el sentimiento de culpabilidad que surgen en algunos magos cuando pretenden realizar movimientos falsos, movimientos secretos, o cuando manejan elementos trucados.

21. Conocer efectos automáticos o semiautomáticos donde no haya que preocuparse por ocultar movimientos secretos y el mago se pueda explayar relajadamente en la presentación del efecto.

22. Conocer determinados principios y sutilezas que se deberían aplicar para potenciar la eficacia de falsas mezclas, controles y forzajes.

23. Ensayar de forma eficaz todo el juego visualizando e improvisando las posibles salidas si algo sale mal.

24. Aceptar que la limpieza no puede conseguirse del todo a priori. Hay que rodar el juego para descubrir algunas asperezas que la teoría no puede prever. Sólo haciéndolo unas cuantas veces delante de público puedes terminar de pulirlo y limpiarlo hasta que brille.

25. Y este punto, por cuestión de limpieza. Porque es mucho más natural y redondo terminar en un número impar que en uno par.

Como ves, hay mucha tela que cortar. Pero obviamente no hay que alcanzar la limpieza absoluta de una vez. Se alcanza juego a juego, a base de rodarlo previamente en el ensayo y luego unas cuantas veces ante el público.

En un plazo muy breve saldrá el siguiente ebook de la serie Los Pilares del Asombro que tiene por asunto la temática de la limpieza. En él se tratarán en profundidad todos los aspectos enunciados en este artículo y otros conceptos teóricos valiosos para limpiar al máximo cualquier juego que te traigas entre manos.

Estate atento.

 

NOTA: La imagen de cabecera está sacada de la web http://ocio.uncomo.com/

 

 

 

 

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