MAGIA Y ENFOQUE TRASCENDENTE: LA IDEA TRAS EL EFECTO por Mariano Vílchez

zapatoLa primera característica que atisbamos en el artículo pasado es que el enfoque trascendente en magia conlleva expresar una idea a través del efecto.

Si recuerdas los vídeos del artículo previo (puedes revisarlos pinchando AQUÍ), sin duda habrás notado que todos los efectos realizados expresan algo, más allá de sí mismos.

Ya sea un poema, un cuadro o una canción, hay algo –no necesariamente expresable con palabras– que nos conmueve. Y normalmente, esta emoción no es sólo debida a factores estéticos, sino al hecho de que estamos captando un mensaje más allá de la superficie.

Cualquier artista serio (novelista, cineasta, pintor…) no tiene ningún problema a la hora de expresar quien es, en posicionarse y en transmitir su mensaje a través de su obra.

¿Por qué entonces en la magia ilusionista no sucede así?

Es paradójico el pudor de muchos magos a la hora de expresar algo con sus rutinas o de intentar influir de forma beneficiosa en sus espectadores.

Es como si tuvieran miedo del extraordinario poder que tiene su medio de expresión: ni más ni menos que el arte de lo imposible.

O puede simplemente que ya les parezca suficiente el formidable reto de superar la barrera de lo posible.

El caso es que a los protagonistas de nuestros vídeos no le importa ir más allá y -en consonancia con el enfoque trascendente en magia- dejar en sus rutinas mensajes, ideas y sensaciones que no van a dejar indiferentes a sus espectadores.

Para muestra, un botón:

1. En el primer vídeo, Kenton Knepper expresa la sincronicidad que llevó a la primera pareja a encontrarse en la vida. Además, hace hincapié en lo especial y único de ese encuentro, cuando al final vuelve blancas todas las demás cartas.

2. A continuación, Daniel collado expresa magníficamente la reunión de dos seres que se han amado profundamente más allá de su propia muerte.

3. En cuanto a Kim Silverman, si has visto el vídeo (y manejas algo de inglés), habrás disfrutado con el cúmulo de mensajes esperanzadores que siembra en sus rutinas.

En el efecto de los anillos, cada efecto se realza explícitamente con una idea (un cambio de perspectiva soluciona un problema, a veces nos sentimos separados de los demás pero en realidad somos todos partes de una misma cadena, etc).

En el efecto de la chica, Kim realza la idea de los problemas radican en la mente y que en ella misma está la solución. Focalizar la solución nos libera, mientras que pensar y quejarnos del problema nos mantiene atrapados en él.

Con este pensamiento, al final la chica libera ella misma el anillo de la cuerda.

4. Finalmente, el gran Eugene Burger expresa un montón de ideas y sensaciones con su sencillo pero potente hilo roto y recompuesto (el sufrimiento de la vida que nos separa, la esperanza y la ilusión de que en realidad todos formamos parte de una misma unidad, el poder transformador de la magia, la posibilidad de arreglar lo roto, lo degradado…).

Todo eso y mucho más se expresa a través de este sencillo –que no simple- efecto.
Sin embargo, cada espectador sólo percibirá el mensaje que necesite en el momento en que lo presencie (quizá la necesidad reconciliarse con algún familiar o amigo).

Por ello, he de decir que las interpretaciones superficiales que acabo de darte son las mías propias, y que sin duda pueden ser distintas a las que resonaron en ti cuando viste los vídeos, lo mismo que pueden ser distintas incluso o a las que pretendieron sus autores cuando diseñaron sus rutinas.

Salvo quizá para el caso de Kim Silverman, quien explicita perfectamente cada idea tras cada efecto a lo largo de su actuación.

Para no alargarme mucho -siempre lo hago, que le vamos a hacer- te dejo tres consideraciones que quiero medites un tiempo.

1. Aun cuando el mago no sepa exactamente qué idea exactamente quiere expresar con su efecto (o incluso en el caso de que no pretenda expresar nada), el espectador siempre puede interpretar algo por su cuenta, ya sea a nivel consciente e inconsciente, sobre todo si le pilla en efecto en una coyuntura peculiar que hace que el efecto tenga sentido para él.

Y estamos que programados para dar significado a lo que vemos, sobre todo si lo necesitamos o nos predisponen a ello.

Supón que llegas a la exposición de un artista contemporáneo y la primera obra que te encuentras es un altavoz sobre el que hay un zapato de tacón .

Sabiendo que el artista no da puntada sin hilo, te pones a buscar un significado en la obra… Y lo encuentras:

Es mejor recorrer el camino que perderse en palabras.

Debemos desprendernos de lastres innecesarios para sacar nuestra voz interior.

Las mujeres van camino de dominar el mundo…

Y así.

Seguro que tú ya tienes tu interpretación propia.

Según el punto de vista o estado particular del espectador en el momento en que se enfrenta a la otra de arte, interpretará a su manera la composición, que a lo mejor resulta que ha sido una broma de algún empleado del museo, sólo para mofarse de lo absurdo que resulta este tipo de arte.

2. La segunda idea es que, aun cuando el mago pretenda expresar una idea concreta, el espectador interpretará exactamente lo que necesite interpretar en ese preciso momento de su vida, no coincidiendo con la idea inicial del artista.

Lo cual, por otro lado, no está nada mal, ¿no te parece?

Cuenta Kenton Knepper una anécdota del cantante Barry Manilow, quien triunfó en los 70 con su tema Mandy.

La canción –una canción de amor bonita, ligera y pegadiza- encandiló a toda una generación.

Un día entrevistaron a Barry y éste aclaró que la canción se la había escrito a su perra Mandy.

Esto ocasionó bastante conmoción entre sus fans. Y es que la letra de la canción era ambigua, y permitía otra interpretación: la que deseaba o soñaba el público.

3. Si el mago pretende expresar algo a través de un efecto, entonces la rutina adquirirá una halo especial, que propiciará que los espectadores se emocionen más y se sientan impelidos a interpretar algo más (idea, comprensión, revelación…), más allá del asombro y del entretenimiento que ya han disfrutado.

Esto sucede porque al mago -al tratar de alcanzar su propósito de transmitir algo más- ha cuidado muchísimo la puesta en escena, el ritual y las palabras elegidas a lo largo de la rutina. Y entonces el espectador siente que hay algo más, tendiendo a buscarlo de un modo consciente o inconsciente.

Es como si nos topamos con el altavoz y el zapato en la supuesta exposición. El saber que el autor de la obra es un artista reconocido que no deja nada al azar nos seduce a la necesidad de buscar en nosotros mismos una interpretación.

Y, sea cual sea el resultado, la introspección siempre resultará positiva, ya que redundará en un mayor conocimiento de quienes somos realmente.

Al fin y al cabo, ésta es una de las funciones más importantes que tiene el Arte.

¡Y AHORA TE TOCA A TI!

¿Alguna de tus rutinas contiene algún mensaje más allá de sus efectos?

¿Cuál es el punto en el que más coincides de los expuestos?

¿Hay algún punto con el que no coincidas?

¡Comparte tu opinión conmigo y con los lectores del blog! 

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