EL FALSO EFECTO por Mariano Vílchez

https://en.wikipedia.org/wiki/Fred_Kaps

El concepto de hoy es una excepción a la regla. Se trata de un principio muy ingenioso y contraintuitivo, por lo que su aplicación en la construcción de un efecto es muy engañosa para un espectador profano.

Vamos por partes.

 

Esquema básico de un efecto clásico de cambio

El esquema básico de un efecto clásico de cambio ascaniano bien construido cumple el siguiente esquema,

                      Sit A————————– (Sit A)—–Sit B,

                                             t

donde Sit A es la situación inicial ascaniana, Sit B es la situación final y (Sit A) es una falsa continuidad o acción de continuidad aparente, donde se muestra que la situación inicial sigue siendo la misma, cuando en realidad no es así por haberse realizado una trampa t.

Te pongo un ejemplo. Tienes cuatro damas y, mediante un cambio por añadido Braue, cambias una de ellas por un as. Esta sería tu trampa t.

A continuación realizas una cuenta elmsley, de modo que muestras (falsamente) que sigues contando con cuatro damas. Esto te sitúa en una posición de ventaja, ya que el espectador profano no se puede imaginar ni por asomo que lo que tienes son tres damas y un as. Vio y constató que había cuatro damas principio y ahora, gracias a la cuenta Elmsley, ha vuelto a ver cuatro damas.

 

Esquema básico de efecto de cambio con falso efecto

En el esquema previo la trampa principal ocurre antes de que se muestre la situación inicial, lo cual es lógico. ¿Cómo va a cambiar una situación y convertirse en otra sin que haya sucedido previamente la trampa principal? ¿Hay otra otra alternativa?

Pues, aunque parezca mentira, sí que la hay.

Y es que la trampa principal suceda después de que se revele la situación final.

Sí. Has oído bien. Éste sería el esquema:

                        Sit A————————– (Sit B)—–Sit B

                                                                               t

En este caso se muestra que la situación inicial Sit A ha cambiado a la final (Sit B) pero de un modo falso, como lo insinúa el paréntesis. Para ello se emplea alguna estratagema que posibilite el engaño. Y sólo después de que el espectador atisba la situación final, repito, sólo después, es cuando se realiza la trampa principal.

Y esta trampa principal será la que realmente nos lleve a situación final auténtica y real Sit B.

A la citada situación final aparente (Sit B) es a lo que yo denomino falso efecto.

El falso efecto sería a la situación final lo que la falsa continuidad a la situación inicial, una apariencia de lo que realmente no es aún, lo mismo que aquélla lo es de lo que ya no sigue siendo.

Resumiendo, el falso efecto es el hecho de mostrar en apariencia que el efecto ya ha sucedido o, lo que es lo mismo, que estamos ya en la situación final, cuando, en realidad, no es así, porque aún tiene que darse la trampa principal para que realmente estemos en dicha situación.

La ventaja del falso efecto es que permite que la posibilidad de trampa sea inconcebible a estas alturas del juego. ¿Si ya se está apreciando el efecto, para que se iba a realizar trampa alguna a estas alturas? Además, la propia misdirection temática suscitada por la eventualidad del efecto ocupa la mente de los espectadores de tal forma que es imposible que perciba o sospeche maniobra oculta de ningún tipo.

 

Tres ejemplos de juegos con falso efecto

Veamos tres ejemplos que va a ayudarte a aclarar definitivamente el concepto.

1. El primer ejemplo clásico de falso efecto es el viaje de la carta firmada a la cajita de Fred Kaps, también conocida en la versión de Roberto Giobbi.

El mago ha controlado la carta firmada en la posición inferior del mazo y ha realizado un mercury fold, por lo que ahora tiene la carta doblada y empalmada en la mano izquierda. Por su lado, la cajita cerrada, cubierta además por un vaso, tiene una carta doblada indiferente en su interior que actuará luego como dummy (1) al hacerse pasar por la firmada.

Llegado el momento de la revelación del viaje, se quita el vaso o la copa de encima de la cajita. Se abre ésta y los espectadores ven la carta doblada dummy, atisbando y asumiendo que es la firmada. Éste es el momento del falso efecto, ya que ahora muchos espectadores creen falsamente que el efecto ya ha ocurrido, cuando en realidad no es así. La carta de la cajita es otra distinta a la firmada, ya que ésta sigue aún en el empalme de dedos de la mano izquierda.

A continuación ocurre la trampa principal. El mago realiza un shuttle pass cogiendo la cajita y volcándola sobre su mano izquierda como para soltar en ella la carta. En realidad, la carta doblada indiferente queda en el interior de la cajita por algún mecanismo de adherencia a la misma, mientras que la carta que se ve ahora en la mano izquierda abierta es ahora realmente la carta firmada que se ocultaba en ella.

A continuación la carta se desdobla dramáticamente. Es la firmada.

2. Otro clásico que recurre al concepto de falso efecto es la Homing card o carta hogareña de Francis Carlyle. Esta magnífica rutina lo aplica en su primera fase. En ella, una carta firmada se introduce dentro de la baraja y, tras un gesto mágico del mago, éste la saca de su bolsillo.

La solución a este milagro pasa también por un falso efecto. Para preparar la rutina, el mago ha introducido una carta indiferente cualquiera en el bolsillo. Entonces, tras introducir la carta firmada en la baraja y realizar el gesto mágico, la carta que saca ligeramente  de dorso del bolsillo para que asome es la carta indiferente que puso allí previamente.

Es en ese momento cuando tiene lugar el falso efecto. La mayoría de los espectadores está concibiendo seriamente la posibilidad de que esta carta que se asoma del bolsillo sea realmente la firmada.

Ahora el mago le pregunta al público si se fía de él o si necesita ver la carta, momento en el que aprovecha para empalmar la carta firmada de la baraja que se controló a la posición superior para, a continuación, introducir de nuevo la mano en el bolsillo (con la carta firmada empalmada) y sacar, ahora sí, la carta firmada auténtica de dorso.

Tras un leve paréntesis de olvido (para que se olvide un poco de la secuencia previa) el mago muestra la carta de cara corroborándose que es la firmada.

3. Finalmente, podemos encontrar otro ejemplo interesante de la aplicación de este concepto en el juego del Penal y el Lute de Juan Luis Rubiales. En este efecto, el mago gaditano anuncia que unas monedas van a viajar de su mano hasta el interior de una caja okito.

La caja destino es una caja Boston que tiene una moneda pegada en la parte exterior, por lo que si se la coloca boca abajo parece llena de monedas.

Se parte de la posición normal de la cajita, boca arriba, mostrándose vacía. A continuación Rubiales le coloca la tapita a la caja, al tiempo que la gira secretamente, un movimiento clásico en la magia con caja okito. Entonces, para más dificultad, cubre la cajita con un vaso transparente, lo que potencia el aislamiento y por tanto la claridad del efecto.

Ahora el gaditano lanza las monedas al vaso y éstas no entran, chocando en él, al tiempo que condicionan al espectador para una mayor eficacia del falso depósito que tendrá lugar a continuación.

La segunda vez que se dispone a lanzar las monedas al vaso, Rubiales, ahora sí, realiza el falso depósito y, tras chocar la mano con el vaso, se ve que las monedas han desaparecido. Entonces Rubiales quita el vaso y levanta la tapita de la caja.

Este es el instante del falso efecto: la cajita se ve llena por el principio de la caja Boston, cuando en realidad sigue aún vacía.

Lo curioso es que este falso efecto es más claro aún que en los ejemplos anteriores, ya que no se trata de una carta de dorso cuya entidad hay que corroborar, sino que aquí SE VE REALMENTE LA CAJA LLENA.

Para terminar, la mano que retuvo las monedas gira la cajita Boston soltando las monedas empalmadas, realizándose la última trampa del juego en un momento que nadie espera, característica ventajosa y fundamental del falso efecto.

La sensación de que se vacía la cajita dejando caer sus monedas es perfecta.

Toda la rutina encaja a la perfección.

Para aplicar el falso efecto es CLAVE que sientas y transmitas que la magia ya ha ocurrido previamente y que sólo estás corroborando la situación final cuando realizas la última trampa, ya sea el shuttle pass con la cajita de Kaps o el volcar la caja okito liberando las monedas en el caso del juego de Rubiales.

 

Falsos efectos no visuales

Siguiendo el paralelismo conceptual, lo mismo que en el caso de la falsa continuidad, el falso efecto no es necesariamente visual, sino que puede afectar otros sentidos, como el del tacto y del oído.

Te doy un ejemplo de falso efecto auditivo. Imagina que muestras una rattle box (2) vacía dándola a examinar, al tiempo que llevas empalmada una moneda en alguna mano (la que sostiene la caja o la otra). Entonces haces un gesto mágico y, de repente, al sacudir la caja, ahora, gracias a su mecanismo, empieza a sonar como si tuviera realmente una moneda dentro.

En este momento has establecido un falso efecto auditivo, ya que, por el sonido, el espectador siente que debe de haber alguna moneda (u objeto metálico) dentro de la misma.

Ahora, para corroborar el efecto, tienes dos opciones posibles. Puedes volcar la rattle box a la mesa, soltando la moneda empalmada si la llevas en la mano que sostiene la caja, o, si la moneda está en la otra mano -quizá la opción mejor-, realizar una especie de shuttle pass hacia esa mano.

En ambos casos se confirma que una moneda ha aparecido dentro de la caja.

Te reto ahora a que imagines la posibilidad de un falso efecto táctil. Ahí es nada.

 

NOTAS Y ACLARACIONES

(1) En Diseñando Milagros, Darwin Ortiz se refiere a un dummy como a un elemento similar a otro que se hace pasar por el auténtico. Este concepto es útil tanto para establecer una falsa continuidad como para plantear un falso efecto.

Como anécdota, te contaré que el primer ejemplo de dummy que manejé en la infancia fue un disco de cristal que se introducía bajo un pañuelo y que se intercambiaba por una moneda enseñada previamente. El espectador sostenía el cristal bajo el pañuelo y luego lo soltaba en un vaso de agua. Al quitar el pañuelo, el agua camuflaba el disco de cristal por lo que se sentía que la “moneda” había desaparecido.

Un exquisito ejemplo de falsa continuidad táctil.

(2) Por si no la conoces, la rattle box es una cajita que puede sonar, al moverse, como si contuviera un objeto metálico en ella (moneda, clavo, etc), aún cuando esté vacía. Normalmente el mecanismo auditivo se puede activar o desactivar a voluntad.

(3) La foto de cabecera del gran Fred Kaps está sacada del enlace https://en.wikipedia.org/wiki/Fred_Kaps de Wikipedia.

¡AHORA TE TOCA A TI!

1. ¿Aplicas el concepto de falso efecto en alguna de tus rutinas.

2. ¿Has usado o usas algún dummy en algún efecto?

3. ¿Se te ocurre algún otro ejemplo de falso efecto en alguna rutina que conozcas o que hayas presenciado?

 

Siéntete libre para comentar éstas y otras cuestiones, así como cualquier matiz o desacuerdo con algún punto expuesto.

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3 pensamientos en “EL FALSO EFECTO por Mariano Vílchez

  1. Tengo 45 veranos y solo llevo en esto de la magia un par de ellos. Decidí no buscar revelados en internet, sino dedicarme al estudio y la práctica y la verdad sea dicha me apasiona cada día más y todo este mundo se ha convertido en parte indispensable de mi día a día. Solo quería agradecerte la sería y fantástica aportación que haces desde este rincón. De verdad, como diría mi admirado Rosendo Mercado, … “AGRADECIDO”.

    Un fuerte abrazo desde Cáceres

  2. Buenos dias, lo primero agradecerte esta gran labor de acercarnos la teoría mágica y su verdadera dimensión, estoy en el caso de nuestro amigo que escribe desde Cáceres, este es el camino correcto.
    Un abrazo.

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