EFECTO DE MAGIA: ASAMBLEA ILUSORIA

EFECTO PERCIBIDO POR EL ESPECTADOR
Al principio de la rutina, se reparten cuatro reyes en cuatro lugares distintos del tapete. Se cubre cada uno de ellos con tres cartas blancas. Entonces, cada uno de los reyes se va reuniendo en el paquete de otro que hace de anfitrión. Sin embargo, al final, se comprueba que todo ha sido un sueño, una ilusión, porque cada rey sigue en su paquete inicial.

 

MÉTODO Y PREPARACIÓN
Necesitas cuatro reyes de corazones y doce cartas blancas. En vez de reyes puedes usar jotas o reinas. Los corazones tienen un propósito simbólico, aunque cualquier palo repetido serviría para la rutina. El hecho de partir de cuatro cartas iguales y doce blancas facilita enormemente la coherencia de las distintas enseñadas que se realizan a lo largo del juego.

1. Das a examinar las cartas. El hecho de que sean cartas repetidas y blancas puede extrañar a los espectadores que probablemente nunca ha visto cartas de esa guisa, por lo que es importante que se den a examinar y se constate su inocuidad. Ya de por sí, las cartas de póker son sospechosas para los espectadores que no las manejan habitualmente, máxime si son extrañas como las que se usan en este efecto. Por ello, en aras de la claridad y la limpieza, das todo a examinar al principio.
Eso sí, por la naturaleza del efecto y lo fuerte que resulta la vuelva atrás al final, habrá espectadores que sientan la necesidad de volver a examinar al final, pero eso no es un problema, ya que todo sigue siendo examinable al final.

2. Empiezas colocando los cuatro reyes de cara sobre el paquete de cartas blancas (también de cara) y las extiendes todas entre sus manos, comentando su naturaleza. Aprovecha la extensión para coger un break bajo la primera carta blanca. Cierra la extensión guardando el break del meñique izquierdo sobre las cinco cartas superiores (los cuatro reyes y la extra blanca), con la excusa de realizar un gesto expresivo con la mano derecha, al tiempo que explicas el significado simbólico de las cartas blancas.
Si te fijas en el vídeo, verás que el cierre de la extensión se realiza en tránsito para realizar el gesto de la mano derecha.

3. A continuación, extiendes los reyes, pasando tres de ellos a la mano derecha, dejando el último rey encima de la baraja sostenida en posición de dar por la mano izquierda. Bajo este rey está la carta blanca extra que añadiste encima del break.

4. Ahora coges este rey (y la carta blanca oculta debajo) y lo añades bajo los tres que tienes en la mano derecha. Usas esas cartas para voltear de dorso el paquete que tienes en la mano izquierda y a continuación volteas estas mismas cuatro cartas (en realidad cinco) sobre la baraja, con la excusa de liberar de nuevo la mano derecha para que señale los lugares del tapete por donde que se van a colocar los reyes.
Como ves, el volteo de las cartas no sólo se justifica con esta acción, sino que queda en tránsito en relación con el gesto de señalar de la mano derecha.

5. Pasas las cuatro cartas superiores de la baraja de dorso a la mano derecha y sueltas la baraja de dorso a un lado. Giras de cara los supuestos reyes (en realidad, tres reyes y una carta blanca) en la mano derecha y, sin detenerte, pasas dos de ellos de cara a la mano derecha, dejándolos cuadrados en la misma. Ahora tienes aparentemente dos reyes en cada mano (en realidad en la mano izquierda tienes un rey encima de una carta blanca).

6. Te fijas en el tapete y, sin darle importancia, colocar los reyes de dorso en distintos lugares.

Empiezas por la mano izquierda, que coloca el primer rey (en realidad la carta blanca) en la esquina superior derecha (en relación a ti).

Este primer movimiento es un especie de enfile, se ve el rey de cara y, durante el trayecto, giras la mano palma abajo para dejar la carta superior. El resultado es bastante engañoso. No le des importancia al movimiento, no es algo que haya que ocultar. Deja que fluya.

A continuación, la mano derecha deja otro rey en la esquina superior izquierda. Luego, la mano izquierda deja otra carta en el centro de las dos ya colocadas. Finalmente, la mano derecha deja su última carta en el centro de la parte inferior del tapete, la más cercana a ti. Éste será el rey que haga de anfitrión.

Fíjate en el vídeo para ver la coreografía de la secuencia, aunque no tienes que seguir exactamente esta forma exacta de colocar las cartas. Lo importante es que quede una carta blanca en la esquina superior derecha del tapete.

7. Ahora coges la baraja y repartes tres cartas de dorso sobre cada rey, invirtiéndolas al echarlas. Empiezas por el rey más cercano a ti (el anfitrión) y luego sigues en el orden que quieras. Lo importante es que ahora hay dos reyes en el paquete del rey líder o anfitrión, lo cual nos va a permitir crear la ilusión de los distintos viajes que vienen a continuación.

Dices que el rey más cercano a ti va a hacer de anfitrión. Para ello inviertes las cartas del paquete más cercano a ti, mostrando un momento la última carta de cara –el rey- antes de dejarla encima del paquete (de nuevo sigue las instrucciones con el vídeo y todo quedará más claro).

9. PRIMER VIAJE. Coges el paquete superior izquierdo y realizas una cuenta elmsley con el pretexto de invertir las cartas y subir el rey arriba (en realidad, con la cuenta elmsley queda en segunda posición). Al hacer la cuenta, es fácil coger un break de las dos cartas superiores. Ahora vas a hacer un doble lift, pero antes realizas un pequeño paréntesis de olvido de esta preparación, señalando un momento el paquete del rey anfitrión con la mano derecha en un gesto expresivo, al tiempo que indicas que el primer rey va a viajar ahí.

A continuación realizas un doble lift –fácil por el break previo- acercando el rey al paquete líder para luego volverlo a voltear sobre el paquete de la mano izquierda. Coges enseguida la carta superior del paquete y la acercas de nuevo al paquete líder. Ahora la giras y se ve blanca. A continuación la dejas de dorso sobre el paquete de la mano izquierda que giras inmediatamente para realizar una cuenta elmsley mostrando cuatro cartas blancas y confirmando la desaparición de la carta.

Dejas este paquete de dorso y coges el paquete líder. Lo giras de cara y pasas sus cuatro cartas de mano a mano invirtiéndolas. Se verán dos reyes al final de la cuenta. Tras la enseñada dejas este paquete de cara en su sitio.

10. SEGUNDO VIAJE. Ahora vas a realizar una desaparición muy bonita atribuida a Jack Parker.

Coge el segundo paquete (el del centro) en posición Biddle de la mano derecha y pasa las dos cartas superiores a la mano izquierda arrastrándolas con el pulgar izquierdo. Haces el amago de realizar el movimiento una tercera vez pero en realidad no arrastras carta alguna. Ahora giras el supuesto rey (en realidad tienes un doble lift) y lo muestras para, a continuación, voltearlo sobre las cartas de la mano izquierda.

Coges la carta superior de dorso (el supuesto rey, en realidad ya es una carta blanca) con la mano derecha. A continuación giras palma abajo la muñeca izquierda mostrando una carta blanca en posición inferior, la vuelves a girar palma arriba echando la carta superior al tapete (te acabas de deshacer del rey), repites la acción mostrando las dos cartas blancas que te quedan –si puedes mostrarlas ligeramente descuadradas, mejor- giras de nuevo la muñeca echando de nuevo la carta superior. Al final giras la muñeca una última vez, mostrando la carta blanca que te queda y vuelves a girar la muñeca al echarla sobre las otras dos.

Toda secuencia es muy engañosa. Ahora todos creen que tienes el rey en la mano derecha.

Si sigues el manejo en vídeo y usas mi texto –u otro que se te ocurra- verás que todo fluye y que la desaparición del rey que te queda en la mano derecha es bastante potente.

Acerca, pues, la carta al paquete líder, la giras, mostrando que ahora es blanca y la dejas caer sobre su paquete.

A continuación coges las dos cartas superiores (la que acabas de echar y la siguiente) y las usas de pala para recoger las dos de abajo. Ya estás listo para hacer otra cuenta elmsley mostrando cuatro cartas blancas.

En realidad, esta corroboración no es necesaria y es casi anticlimática. Su utilidad está en poder mostrar que al final que cada rey sigue en su paquete de un modo fluido y coherente, cosa que no podría suceder si este rey quedara abajo, a diferencia de los demás. Para compensar esta debilidad, hay que realiza la corroboración sin darle importancia y ligarla con la enseñada del paquete líder, en el ahora realizas una cuenta elmsley que muestra tres reyes y una carta blanca que adelantas ligeramente durante la enseñada.

11. ÚLTIMO VIAJE. Ahora no sueltas el paquete líder, sino que lo coges con la mano derecha en posición Biddle acercándolo al supuesto último rey del paquete de la derecha (en realidad una carta blanca) y tocándolo ligeramente. Ahora la mano derecha regresa atrás en relajación y deja su paquete sobre su mano izquierda, no sin antes contar dos cartas con el pulgar durante el trayecto para permitir un break de las dos cartas superiores con el meñique izquierdo.

Como digo, la mano derecha suelta su paquete y se acerca al paquete de la derecha, volviendo una a una sus cartas. Se ven todas blancas. Tras mostrarlas, las vuelves a colocar de dorso y las cuadras con la propia mano derecha, que enseguida regresa al paquete de la mano izquierda para realizar una cuenta rítmica que mostrará engañosamente cuatro reyes.

Para realizar la cuenta rítmica, apóyate en el vídeo para entender mejor el manejo y el ritmo de la misma. Procede como sigue.

En primer lugar, aprovechando el break establecido previamente, realiza un doble volteo mostrando un rey. Realiza otro doble volteo y echa la carta superior de dorso sobre la mesa.

A continuación la mano derecha coge la siguiente carta superior de dorso y la mano izquierda se gira palma abajo mostrando un rey. Ahora ocurren dos movimientos a la vez: la mano izquierda se vuelve a girar echando la carta superior de dorso sobre la mesa, al tiempo que la mano derecha gira su carta mostrando otro rey.

Para terminar, de nuevo las dos manos se mueven a la vez: la derecha gira la carta dejándola de dorso sobre la mesa, al tiempo que la izquierda gira su última carta cara arriba mostrando un último rey, que entrega a la mano derecha para que lo deje caer, de dorso, sobre las demás cartas.

La cuenta es bonita y muy engañosa. Parecen verse realmente cuatro reyes. Como comprobarás en el vídeo, a mí me gusta detenerme un poquito antes de mostrar el último rey, como dando un poco de suspense al último rey que acaba de llegar. Creo que esto contribuye favorablemente al engaño.

12. Tras realizar la cuenta, recoges de nuevo de la mesa las cartas del paquete líder que acabas de echar durante la misma y estableces un break con el pulgar de las dos cartas superiores, mientras comentas algo así como:

La ilusión es tan fuerte que si separo el rey anfitrión de sus compañeros…

Ahora realizas un doble lift desde el paquete líder –gracias al break previo- mostrando un rey y realizas otro doble volteo dejando el grupo doble sobre el paquete para coger la carta superior y llevarla “de nuevo” hasta el paquete superior derecho que acabas de cuadrar mientras dices:

… y lo coloco sobre de nuevo sobre este paquete…

Dejas caer la carta y cuadras bien el grupo de cinco cartas con la mano derecha, que enseguida vuelve a la izquierda para realizar una última cuenta elmsley de dorso en la que se gira de cara la última carta.

Uno, dos, tres… y cuatro (se gira de cara la última carta).

Parecerá que hay de nuevo cuatro cartas y la mayoría de los espectadores asumirán que el rey se ha reunido de nuevo con sus compañeros. Eso sí, no comentes nada al respecto. Simplemente cuenta hasta cuatro y ya está.

13. VUELTA AL PRINCIPIO. En realidad ya estás listo para revelar el asombroso final. Sólo tienes que realizar un gesto mágico que exprese retroceso en el tiempo (o que se acaba el sueño), y giras cada rey en la parte superior de su paquete. En este momento todo es examinable, si no fuera porque el paquete de la izquierda tiene cinco cartas y el líder, sólo tres. Pero lo vas a resolver inmediatamente.

14. DAR A EXAMINAR DE NUEVO. A pesar de que las cartas se examinaron al principio, algunos espectadores asumirán que hay cartas repetidas y querrán volver a examinar todo. Para permitir esta última revisión, empuja primero los paquetes derecho y central hacia adelante, y a continuación empuja el paquete izquierdo y el líder en una dirección diagonal (hacia arriba y hacia la derecha), de modo que los dos paquetes se entremezclen un poco al terminar el movimiento. Este manejo borra toda prueba de que los paquetes tuvieron tres y cinco cartas respectivamente.

Ambos gestos se hacen con la intención de acercar las cartas a los espectadores para su libre examen.

 

ATAJOS Y FACILIDADES
El efecto podría realizarse impromptu con cartas de punto y los cuatro reyes de la baraja. Yo usaría doce cartas de punto de un solo color (rojo o negro), por ejemplo del 5 al 10 de picas y tréboles o del 5 al 10 de corazones y rombos, con el objetivo de minimizar las discrepancias de las desapariciones.

Asimismo, al dejar caer los reyes sobre las cartas de punto al principio, procuraría que los reyes superiores fueran los de rombos y los de tréboles. La razón estriba en que de esta forma el paquete líder contendría los reyes de estos dos palos, siendo los que se verían en las distintas enseñadas. Siguiendo el criterio de magos como Darwin Ortiz, los palos de rombos y trébol son más neutros y menos llamativos, con lo cual su repetición en las enseñadas pasa más inadvertida que si, por ejemplo, viéramos desfilar dos veces un rey de corazones en una cuenta.

A pesar de todo, está claro que las cartas utilizadas en la explicación son las más idóneas para el efecto, además de ser obviamente las que mejor resisten el vídeo (un espectador que rebobinara con la versión impromptu acabaría detectando repeticiones e incongruencias varias).

 

TRATAMIENTO TEÓRICO
1. Durante toda la rutina realizo falsas proximidades. Me gustan sugerir que, de algún modo, al tocar o acercar cada rey al paquete líder (y viceversa), voy a dar lugar al viaje mágico. Esta sugerencia da intensidad a cada proximidad, al tiempo que elimina otras soluciones en el imaginario del espectador.

2. El tema del efecto es clave para que funcione. Empezando por el título, en la presentación en todo momento se vende que todo es una ilusión, que la asamblea nunca ocurre pero que parece que sí ocurre. Conviene que sea así por dos razones principalmente.

En primer lugar, no nos engañemos. Por más buenas que sean las sucesivas enseñadas del paquete líder siguen siendo eso, cuentas y enseñadas que nunca serán tan abiertas y claras cómo lo sería extender llanamente las cartas sobre la mesa. Al decir que las cosas parecen ser así, se cuestiona menos el efecto que si dijéramos que las cosas son realmente así.

Porque es cierto que las cosas parecen lo que decimos. Sí que parece que cada rey desaparece de su paquete (de hecho en el último se ven las cuatro cartas blancas extendidas). Y sí que parece que cada vez hay más reyes en el paquete líder, realmente lo parece. Por eso, este discurso de la apariencia no va a ser cuestionado por los espectadores.

Por otro lado, si mantenemos este enfoque “humilde”, más de un espectador completará en su imaginario el efecto, afirmando (en voz alta o para sí) que el efecto realmente está teniendo lugar y que los reyes se han reunido efectivamente sobre el paquete líder para luego volver a separarse.

 

ENFOQUE TRASCENDENTE
El efecto es tan sugerente que puede ser muy potente, sea cual sea el tratamiento que se le dé (realista, ficcional o trascendente).

Por lo que se refiere al enfoque trascendente, varias presentaciones se me ocurren con el tema de la asamblea.

Podríamos entregar cada rey a los miembros de un grupo de amigos o familiares allí reunidos para, al realizar el efecto luego, expresar y reforzarla unión y conexión que hay entre ellos.

O tal vez podríamos darle un enfoque más universal -en términos de mi amigo Vicente Mustieles- y expresar la unión de la humanidad, a pesar de la separación y los malos entendidos, potenciando el amor entre los hombres (aprovechando el simbolismo del corazón de los reyes).

O quizá podríamos expresar la unión de factores que tienen que darse para que un espectador alcance un determinado objetivo. Una vez que se unen en su imaginación, aunque se vuelvan a separar al final, ya se ha entrevisto la posibilidad y el objetivo se ve un poco más cerca.

 

CRÉDITOS

El problema de la asamblea y la antiasamblea me obsesionó durante mucho tiempo.

Al principio, experimenté soluciones con cartas trucadas como el Quartet de Guy Hollingworth o el Overlap de Joshua Jay. Pero al final, me estilo de magia me llevó a buscar soluciones con baraja normal, o al menos cartas que fueran examinables.

Estudiando versiones de Tamariz, Marlo y Dominique Duvivier, llegué a esta solución final que usa algunas ideas de estos autores y que creo resulta una solución global original y orgánica al problema (lo de original nunca se sabe, pues está todo inventado).

A la hora de grabar el vídeo me molestaron las discrepancias que podrían apreciarse -máxime si se repetía su visionado- por lo que opté por las cartas usadas al final.

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