CÓMO ACTUAR ANTE ESPECTADORES IMPERTINENTES (1ª parte) por Mariano Vílchez

Un servidor haciendo el maravilloso pop-up de Larry Jennings.

Un servidor haciendo el maravilloso pop-up de Larry Jennings (no hubo hecklers en la boda).

Sin duda te ha sucedido alguna vez. Estás actuando con tu mejor intención y llega ese espectador que te interrumpe, que cuestiona tus manejos o que les dice a todos que sabe cómo va el juego porque él mismo hace magia…

Si tienes experiencia, ya sabrás cómo más o menos cómo capear el temporal. Si no la tienes y/o sientes que esta situación te incomoda bastante, además de no verle una solución clara, entonces te invito a leer las 14 ideas que incluyo entre este artículo y el siguiente acerca de cómo actuar ante espectadores impertinentes.

Las seis primeras recomendaciones que se incluyen en esta primera parte te ayudarán a prevenir el problema antes de que surja. Las otras ocho medidas que aparecerán en la segunda parte te servirán para enfrentar el problema una vez que te encuentres envuelto en él.

Los principios que aquí te expondré se basan en consejos de diferentes magos y cómicos que me han funcionado bastante bien en ciertas ocasiones, amén de algún truquillo que he ido descubriendo por el camino.

FACTORES QUE PROPICIAN LA APARICIÓN DE HECKLERS (ESPECTADORES IMPERTINENTES)

Antes de enumerar las seis ideas de hoy, vamos a ver tres factores que propician la posibilidad de toparnos con hecklers en nuestras actuaciones para que empecemos a entender un poco mejor lo que hay detrás de este comportamiento.

a. Invasión inesperada

No es lo mismo ir ex profeso a ver magia en algún sitio, que estar tomando una copa o cenando con amigos y que de repente aparezca una persona que se identifica como mago y empieza a realizar juegos, invadiendo nuestro espacio sin haberlo solicitado.

Es lógico que este contexto invasivo surjan espectadores impertinentes que nos cuestionen y nos lo ponga difícil.

b.  Machos dominantes

Si actuamos para un grupo de amigos donde hay uno o dos líderes de la manada,  empeñados en quedar bien antes sus amigos y las chicas presentes, es lógico que intenten sabotearnos, para defender de algún modo su lugar predominante en el grupo. Máxime, si además se cumple el factor anterior y hemos invadido su espacio de ocio sin habernoslo requerido.

c. Alcohol en vena

Si actuamos para personas ebrias, van a sentirse más desinhibidas, de tal suerte que su mera curiosidad nos puede parecer impertinencia. En ocasiones incluso, la persona tiene mal beber y el alcohol saca su lado más agresivo y desafiante, en cuyo caso podemos encontrarnos con una situación muy difícil de solucionar.

Los seis principios de que te explico a continuación sirven para prevenir. Como dice Sun Tzu en El Arte de la Guerra, la mejor forma de ganar una batalla es ganarla antes de empezar.

1. Abordar a los espectadores con un guión multifuncional

Cuando abordamos una mesa en un restaurante, no empezamos a actuar sin más, sino que pedimos permiso para hacerlo. La primera frase debe ser respetuosa y, al mismo tiempo, suscitar cierto deseo en los espectadores para evitar que nos digan que no, cosa muy probable, pues, al fin y al cabo estas personas están distendidas comiendo y pasándolo bien entre amigos.

Mi forma preferida de abordar –fruto de varios tropiezos y de una larga cadena de ensayo y error- es la siguiente:

Buenas noches. ¿Qué tal? ¿Lo estáis pasando bien? Soy Mariano. Soy mago y el novio me ha contratado para regalaros unas magias. ¿Tenéis un minuto? No voy a molestaros mucho… Un efecto rápido y os dejo tranquilos.

Observa cómo todo la introducción está medida, palabra por palabra.

En primer lugar me identifico, y simpatizo con ellos, preocupándome por su bienestar, como si fuera el maître.

En segundo lugar, indico que soy mago y que vengo de parte del novio, avalando y justificando mi presencia en la mesa.

A continuación, hablo de que voy a regalar unas magias, aclarando así que no voy a pedir dinero ni propina, ya que ésta posibilidad puede pasarse  por la mente de algunos espectadores, propiciando su rechazo a mi solicitud.

Finalmente aclaro que sólo voy a ocupar un instante de su tiempo, lo cual los deja más tranquilos, pues aun en el caso de que no les guste la magia (criterio que intentaremos cambiar con nuestra actuación), se quedan tranquilos sabiendo que no vamos a quitarles mucho tiempo.

Luego, cuando nos vean actuar,  probablemente no le importe darnos más tiempo para disfrutar otro efecto o dos, pero de momento así logramos superar una posible objeción inicial.

 2. Aborda primero al líder de la mesa

Cuando abordas una mesa, es inteligente abordar primero al que consideras puede ser el líder de la mesa o “macho dominante” del grupo. Si te diriges a él al presentarte y le pides permiso para entretener la mesa, te congratularás con él, evitando la posibilidad de que se te ponga en contra. Conseguirás incluso que reprima a otros espectadores impertinentes del grupo y evite que intenten sabotearte.

Igualmente cuando abordes a una pareja, dirígete al hombre y realiza primero algún efecto para él. Si abordas primero a la mujer, te arriesgas a problemas, sobre todo si el carácter del chico es desafiante o se trata de una persona celosa.

3. Comienza con un gag

Si encaja con tu estilo, tanto en contextos de cerca o en escenario, a veces es útil comenzar con un buen gag de inicio, de ésos donde el mago logra una obviedad o donde el truco se revela torpemente. Con esto conseguirás tres cosas:

a. Bajarás las expectativas iniciales, con lo que se valorará más lo que hagas a continuación.

b. A nivel inconsciente, satisfarás la idea preconcebida de ciertos espectadores (incluidos los impertinentes) de que la magia es truco, de que no eres superman y de que lo que se avecina es, sobre todo, para divertirse.

c. Al haberte reído de ti mismo en un primer lugar, evitarás que otros intenten tomarla contigo durante el espectáculo.

A pesar de su efectividad, esta estrategia también tiene sus inconvenientes.

Por un lado tiene que encajar con tu estilo. Para ciertas concepciones mágicas, no es muy adecuado traer a la mente de los espectadores la idea de trampa o truco. En algunas incluso,  es importante preservar y potenciar el halo de mago desde un primer momento, algo no muy compatible con un gag inicial de este tipo.

No obstante, si entra dentro de tu estilo y concepción, te aseguro de que ésta es una medida muy efectiva para prevenir la aparición de espectadores impertinentes.

4. Un cartel anunciándote a todo color e indicadores en las mesas.

Siempre que sea posible, en un lugar visible a la entrada del local coloca -o pide al dueño que coloque- un cartel publicitario con tu imagen. La leyenda del cartel anuncia que vas a animar las mesas a petición de los espectadores.

Esta estrategia es muy poderosa, ya que desde un primer momento avisa de tu presencia a los clientes, pudiendo activar su curiosidad y deseo de verte actuar, máxime si ya aman la magia y sienten un cierto interés por ella.

Es estupendo que los espectadores puedan avisar al camarero de que desean verte actuar. Tal vez incluso pueda recurrirse a cierta estratagema para avisar elegantemente al mago de que su presencia será bienvenida. En cada mesa, por ejemplo, puede haber una velita que se puede encender si apetece magia, o alguna figurita que se puede colocar de pie sobre la mesa para avisar al mago de que los comensales apetecen magia.

Si te es posible llevar a cabo lo anterior, te aseguro que, no sólo te ahorrarás muchos espectadores impertinentes, sino que además tus actuaciones  por las mesas van a ser mucho más valoradas por el hecho de haberse creado cierta expectativa previa.

5. Preparar las controvertidas actuaciones de escenario en pubs.

En actuaciones de escenario en pubs el mago suele actuar de un modo invasivo. Quiero decir con esto que, normalmente, los clientes del local se lo encuentran allí sin haberlo pedido.  Para evitar este inconveniente -y asegurarnos una mejor acogida de tu actuación, con menos espectadores impertinentes-, es recomendable implementar las siguientes estrategias:

a. El evento debería avisarse con tiempo  en el Facebook del local, así como en el whatsapp de los clientes habituales. De este forma, estarán sobre aviso y sabrán a lo que van. Una buena descripción que ensalce al mago ayudará para que éste se gane el respeto previo.

b. Lo mismo que en el punto 4, conviene que haya un cartel en la entrada donde se anuncie el mago y donde conste la hora aproximada de la actuación, advirtiendo a los clientes que se va requerir un mínimo de silencio durante la misma, por respeto al artista.

c. En ocasiones es recomendable establecer un pequeño cobro extra (2, 3 euros) como ticket de entrada o suplemento al ticket de consumición, no sólo como ingreso extra para financiar al artista, sino también para concienciar aún más a los que van a entrar al pub. Pagar por algo, aunque sea una cantidad exigua, supone valorarlo y respetarlo de antemano.

d. Date un paseo previo por el pub, saludando con simpatía a los clientes y realizando algún efecto de cerca potente. Al final de esa mini-actuación anúnciales que en un rato vas a realizar una actuación de escenario y que esperas que les guste.

Si consigues conectar con la mayoría de los grupos del pub, te sentirás mucho más confiado al subir al escenario y conectarás más fácilmente con el público, pues  ya conoces a alguna gente y sus nombres. Además, la mayoría de los espectadores van a estar más atentos a lo que vas a ofrecerles.

Con esta estrategia podrá además aprovechar para hacer el viejo truco del cómico que te cuento en el punto siguiente.

6. El viejo truco del cómico o la magia de convertir al impertinente en aliado.

Un viejo truco de cómico americano consistía en pasearse por el local antes de la actuación y observar a los clientes para determinar aquéllos que, por su aspecto y ademanes, se intuía  que podían llegar a dar problemas durante la actuación, increpando al cómico e intentando reventar su monólogo. La experiencia del cómico le ayudaba a detectar tales personas.

Si el cómico detectaba un individuo con estas características, se acercaba a él para pedirle algún favor (la hora, fuego para un cigarrillo, etc.), aprovechando para presentarse como el  próximo monologuista. Charlaba un poco con él y le terminaba contando  que estaba nervioso ante la actuación, ya que no tenía mucha experiencia aún en esto de los monólogos.

Obviamente este cliente simpatizaba con el cómico, y no sólo porque se había sincerado con él, sino porque además le había hecho un pequeño favor a éste (darle fuego, la hora o incluso invitarle a una copa). Cuando hacemos algo por alguien, inconscientemente asumimos que nos gusta y empezamos a apreciarlo. Ni que decir tiene que cuando el cómico salía a escena, este espectador no iba ya a interrumpir, y muchos menos intentar reventar el espectáculo.

Tú puedes hacer lo mismo. Cuando en los momentos previo al espectáculo vayas por los grupitos del pub a hacer algo de cerca, si te topas con individuos  que intuyes pueden ser problemáticos (lo notarás por su reacción al efecto de cerca), pon hincapié en caerles bien, apréndete sus nombres y, si tu estilo o personalidad lo permiten, coméntales tu inquietud por la actuación que se avecina. De este modo, te garantizo que te puedes quitar muchísimos quebraderos de cabeza en la actuación posterior.

¡TU TURNO!

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Próximo artículo, CÓMO ACTUAR CON LOS ESPECTADORES IMPERTINENTES 2ª PARTE (YA EN SITUACIÓN), dónde se verán los siguientes puntos:

1. Primer juego matador

2. Abordaje inesperado

3. Connivencia fingida

4. Reto provocado

5. Enfoque trascendente.

6. A otra cosa, mariposa.

 

Y dos secretos finales que lo resuelven todo

 

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5 pensamientos en “CÓMO ACTUAR ANTE ESPECTADORES IMPERTINENTES (1ª parte) por Mariano Vílchez

  1. Hola, Mariano. Me parecen unos consejos fantásticos, sobre todo el 4º, 5º y 6º son ciertamente exquisitos y en todas las soluciones hay mucha psicología implicada. Hacerse «amigo del enemigo» desde luego es otra de las muchas enseñanzas de Sun Tzu y siempre he creído que esas normas o máximas tienen mucho que dar al estudio de la psicología de la conducta humana. Nuestros instintos más primarios, el concepto de territorio, el poder del macho alfa, la sumisión de los conocidos… y muchas veces la falta de conocimiento respecto a todo el pensamiento y trabajo que hay detrás de nuestro arte. O directamente una falta de respeto y educación. Pero de todo hay en la viña del señor.

    • Así es, Luis. Es esa mezcla de complejidad y sencillez que requiere el trato con personas.

      A mí también me encanta la filosofía oriental, y, como no, el Arte de la Guerra. Otro de mis libros predilectos en ese dominio es El libro de los cinco anillos de Mushashi.

      Gracias por seguir el blog.

      Un abrazo.

      • Gracias a ti por crear este blog. Todo su contenido me parece interesantísimo y desde luego el enfoque transcendente es muy sugerente.

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