7 PARÉNTESIS DE OLVIDO QUE OLVIDAS (A VECES) por Mariano Vílchez

 

Se habla mucho del concepto de paréntesis de olvido pero… ¿somos realmente conscientes de las oportunidades que tenemos de aplicarlo en nuestra magia cotidiana?

En este artículo te propongo 7 aplicaciones del paréntesis de olvido que probablemente olvides alguna vez.

Por si acaso no conoces aún el término:

¿Qué es el paréntesis de olvido?

El paréntesis de olvido es un término acuñado por Ascanio, que consiste en establecer una distancia temporal (y a veces espacial) entre el momento de la trampa y el de la revelación del efecto.

Es pues una manera de evitar que el espectador establezca la conexión entre el manejo donde sucedió la acción tramposa (o no del todo limpia) y el resultado de la misma: el efecto final.

¿Quieres un ejemplo para ponerte en situación?

Supongamos que partes de una baraja donde la primera carta es el as de corazones y la segunda el diez de picas.

Empiezas volteando la carta superior de la baraja (en realidad haces un doble lift) mostrando el diez. A continuación, volteas dicha carta (en realidad las dos cartas) sobre la baraja y colocas la carta superior (el as de corazones) de dorso sobre la mesa.

Tras un pase mágico, volteas de nuevo la carta y se ve que se ha transformado en un as de corazones.

En este ejemplo, no sería en absoluto conveniente que volvieras la carta inmediatamente sobre la propia baraja para mostrar su transformación, ya que, en tal caso, el espectador podría buscar la trampa en este reciente volteo sobre el mazo.

Por el contrario, si, tras el volteo, colocas la carta en la mesa primero y luego -tras un gesto mágico- la giras para revelarla, entonces ya ha pasado un cierto tiempo desde que realizaste el volteo sobre la baraja hasta que muestras la carta transformada sobre el tapete. Esto hace que sea bastante más difícil que un espectador rebobine y analice que la trampa radicó en el manejo del volteo.

A este tiempo que ha trascurrido desde que hicimos el doble volteo hasta que revelamos la carta cambiada sobre la mesa es a lo que llamaríamos aquí paréntesis de olvido.

En el paréntesis de olvido no sólo cuenta el tiempo que pasa, sino que en realidad influyen hay 3 factores en su eficacia:

a. El tiempo que pasa entre manejo tramposo y revelación.

b. La distancia que hay entre el lugar del manejo tramposo y el de la revelación (en nuestro ejemplo la distancia que hay desde la baraja hasta la zona del tapete donde se revela la carta.

c. Los nudos que se suceden dentro del paréntesis de olvido.

El tema de los nudos es capital y lo trataremos en un próximo artículo (El paréntesis de olvido: la teoría de los nudos).

Finalmente está el dilema paréntesis de olvido/paréntesis anticontraste que también abordaremos otro día para no liarnos demasiado hoy.

A lo que vamos, te presento los 7 ejemplos del uso del paréntesis de olvido más descuidados en nuestra praxis mágica.

¡No te pierdas el último punto: un divertido efecto-gag de Darwin Ortiz!

1. Al controlar una carta para evitar el sospechoso doble corte inmediato.

Este primer caso lo he visto en muchos magos y “canta”. Dan a elegir una carta, hacen que el espectador la devuelva e ipso facto realizan un control por doble corte (el control cepo, lo llamo yo). A menudo he escuchado profanos susurrar y hasta comentar en voz alta tras presenciar dicha acción:

¡Ya la tiene arriba!

Por eso, es mejor seguir el consejo de Erdnase de retrasar el momento.

Sea cual sea el control que realices, cuando te devuelvan la carta, guarda el break pacientemente un tiempo mientras charlas o dices algo relevante, y sólo pasados unos instantes procede con el control.

Aunque personalmente prefiero realizar forzajes –que permiten la mezcla posterior del espectador-, a la hora de hacer un control opto por:

a. Realizar un doble corte a lo Dominique Duvivier (en el vídeo lo puedes ver).

b. Mezclar por arrastre sobre la carta depositada tras haber pelado la primera injog. A continuación cuadro y aprovecho para establecer el break. Sólo unos instantes más tarde (tras una charla conveniente que ejerce de paréntesis de olvido), es cuando procedo al control.

Para tal control, en ocasiones me limito a realizar una mezcla por arrastre cortando al principio el paquete que está encima de la carta elegida y depositando luego sus cartas por arrastre sobre la cara del mazo. Tras un falso corte final, la carta elegida queda arriba.

Si te das cuenta el control descrito es muy similar a lo que hacen los espectadores profanos al mezclar y cortar antes de repartir para jugar a los naipes, de ahí que llame menos la atención (una idea que siempre sostiene el entrañable Paco Rodas).

Un último detalle, también es muy efectivo a la hora de controlar es lo que yo llamo control splash, una idea que viene en el libro Cartomagia fundamental de Vicente Canuto.

Te lo describo.

En vez de depositar cuidadosamente el paquete sobre la carta elegida al tiempo que se realiza el break con el meñique, lo que haces es dejar caer este paquete desde una posición oblicua (levantándolo unos 45 grados como para ver tú la carta inferior) y lo dejas caer en perfecta vertical desde una altura de 10 a 15 cms.

Al caer el paquete, su impacto sobre el resto de la baraja provoca la salida injog sus cartas (las del paquete), con lo que al cuadrar es fácil, ahora sí, coger un break con el meñique izquierdo.

Si se hace despreocupadamente, esta dejada del paquete sobre la carta elegida desarma por completo a los espectadores, eliminando de su mente toda posibilidad de control o acceso a la carta elegida.

2. Al controlar una carta para su forzaje.

Pongamos que quieres forzar al rifle la carta top y haces un corte deslizante y luego completas el corte guardando el break (como se ve en el vídeo, yo prefiero mezclar encima tras soltar la primera carta en salida injog y luego coger el break al cuadrar).

En cualquiera caso, como ocurría con el control, es un error proceder al forzaje de forma inmediata. Conviene que te esperes un poco antes de iniciarlo, ya optes por el forzaje al rifle o por el forzaje al alto soltando paquetes (tal como hace mi amigo Voty en el vídeo).

Aun cuando en este caso hay menos peligro de que el espectador descubra lo que estamos haciendo -entre profanos la idea del forzaje es menos conocida o intuida que la del control-, toda precaución es poca para quitarle al espectador cualquier pista que pueda permitirle atisbar parte del método.

3. Al coger separación para un doble lift.

Obviamente lo mejor es saber realizar alguna versión del doble lift que no requiere preparación alguna.

Pero si no es el caso (o simplemente te gusta un determinado doble lift con preparación), te conviene igualmente seguir este consejo:

Tras la preparación, normalmente consistente en separar las dos cartas con el pulgar desde la posición biddle (tal como se aprecia en el vídeo), conviene establecer un paréntesis de olvido en ese punto, y quedarnos con el break unos instantes antes de realizar el doble volteo.

De esta manera dicha acción no se relacionará con giro de la (s) carta(s) que viene a continuación.

Además, recuerda que si haces la preparación anterior, la acción de separar dos cartas debería que quedar cubierta por un rifleo juguetón con la baraja. La vida externa es que estás jugueteando con las cartas, como si simplemente realizaras una pequeña floritura.

4. Al cambiar la cogida en cartomagia.

Si estamos, por ejemplo, sujetando un paquete de cartas en cogida biddle de la mano derecha y necesitamos sujetarlo en cogida de punta de dedos para hacer una cuenta elmsley, resultan un poco afectados y antinaturales los dos cambios de agarre que tienen que suceder para que esto sea posible.

La solución pasa por agarrar un momento el paquetito con la mano izquierda, con la excusa de que la mano derecha realice algún gesto expresivo, tras el cual, un instante después, dicha mano regresa a sujetar de nuevo el paquete con el agarre adecuado.

De esta manera, el cambio de sujeción llamará muchísimo menos la atención, ya que el gesto expresivo se habrá convertido en una acción final que permitirá que el cambio de agarre se realice en tránsito.

Por cierto, la acción en tránsito es otro importantísimo concepto formulado por Ascanio que veremos en un próximo artículo.

Para aclarar tus dudas respecto a este punto 4, consulta el vídeo de cabecera.

5. Para potenciar el efecto de visión de rayos x en mentalismo.

Si por ejemplo estás vendado y dispuesto a adivinar los objetos que te muestran en una bandeja, es un detalle echar un vistazo al objeto que te tienden y luego girar la cabeza en dirección contraria, esperando un rato antes de empezar a describirlo.

De esa manera nos aseguramos de que el espectador no establezca vínculo entre la posibilidad de ver a través de la venda y la adivinación en sí.

6. Al dar un vistazo a una impresión.

Esta idea es equiparable a la anterior.

Si en un juego de mentalismo te enteras de algún dato escrito por el espectador por vistazo, centro roto o cartera de vistazos, es sabio esperar un rato antes de revelar la información, para evitar que se asocie el momento (o manejo) del vistazo con la revelación de la información.

7. Con el efecto-gag de contar cartas con mnemónica (idea de Darwin Ortiz).

Te cuento efecto y método a la vez a lo Harry Lorayne.

Partes de una baraja en mnemónica en la mano izquierda y pides que te digan un número cualquiera de cartas, ya que vas a cortar exactamente ese número de cartas.

Te dicen el número y empiezas a cortar en varios intentos hasta que ves la carta correspondiente al número en orden mnemónico.  Entonces, en vez de entregar el paquete para que cuenten las cartas, lo vuelves a colocar sobre la baraja con una separación del meñique izquierdo, al tiempo que dices: “¡Efectivamente!”.

Obviamente alguien protestará. Entonces vuelves a pedir que te recuerden el número, a veces diciendo uno equivocado (sutileza tamariciana).

Cuando te lo vuelven a decir, ¡cortas por la separación sin titubeos gracias al break!

Finalmente entregas el paquete, cuentan sus cartas y comprueban que has cortado exactamente el número de cartas solicitado.

La broma permite establecer un conveniente paréntesis de olvido y la segunda vez que se corta, nadie relacionará la broma como parte del método.

(Sacado de Diseñando milagros de Darwin Ortiz)

 ¡Y AHORA TE TOCA A TI!

¿Cuál de los paréntesis de olvido descritos es el que más descuidas y al que tienes que prestarle más atención?

¿En qué efecto o rutina personal aplicas un paréntesis de olvido imprescindible para la construcción?

Y de paso… ¿cuál es tu control favorito? ¿Por qué lo prefieres? ¿En qué contexto lo utilizas (revelación, otros tipos de efectos…)?

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3 pensamientos en “7 PARÉNTESIS DE OLVIDO QUE OLVIDAS (A VECES) por Mariano Vílchez

  1. Pingback: EL SÍNDROME "YA LA TIENE ARRIBA" (1ª PARTE) - Potencia tu magia con principios prácticos de teoría mágica y un opcional enfoque trascendente de tus efectos de ilusionismo.

  2. Hola mariano, soy nuevo en el blog. Soy marco un mago semiprofesional y super amante de la teoría.
    Leyendo este blog me parece lo mejor para crecer como magos, en cuanto a paréntesis del olvido olvidaba el 4 (Al cambiar la cogida en cartomagia).

    Paréntesis del olvido necesarios que yo considero son los siguientes:
    – En una rutina de cubiletes esperar un poco antes de revelar las cargas finales para que la gente no lo asocie con tus últimos movimientos de manos (tampoco esperar mucho porque puede ser un paréntesis anti contraste)
    – Al cambiar de color el dorso de una carta elegida (efecto hecho con una baraja roja normal y una carta doble dorso Azul / Rojo).
    Se da elegir una carta que es de dorso rojo, se pierde y se controla abajo de la doble dorso (dorso azul cara arriba). Se muestra el doble dorso y el espectador dice que esa no puede ser su carta porque no era de dorso azul, se realiza un doble volteo y se saca la de arriba (la elegida). Aquí se hace el paréntesis del olvido mientras reacciona el espectador, luego de un pase mágico se voltea y se ve de que la carta vuelve hacer nuevamente roja de dorso y se extiende la baraja y nunca hubo azul. Este juego sin paréntesis del olvido no sirve.

    Y … mi control favorito cuando puedo ver la carta (o la doy a firmar) sin duda alguna es con una carta doble dorso (rojo / rojo o azul / azul) en la parte arriba de la baraja. Se coloca la elegida arriba ( encima del doble dorso) se hace un doble volteo se coge la de arriba, se coloca en el medio y la elegida queda arriba.
    Si no la puedo ver un salto es lo que más uso.

    En especial utilizo mucho más el primero porque en escenario me gusta dar a firmar cartas y el angulo del control es casi perfecto.

    Saludos Mariano, mucha felicidades por este blog.

    • Hola Marco, gracias por seguir el blog.

      Lo bueno de asimilar un principio teórico es que ya puedes aplicarlo a mil casos distintos. Intuyes cuando debes y puedes hacerlo.

      En el segundo caso que describes prueba la posibilidad de extender primero la baraja y luego voltear la carta para mostrar que vuelve a ser roja. Es menos anticlimático. Te dicen que la carta era roja y tú dices “¿roja como estás?” mientras extiendes la baraja. “Pues vale” dices y entonces giras la carta como clímax final, sin nada que probar después. Mientras que si tienes que probar que no hay carta azul en la baraja después de mostrar el clímax de la carta, en cierto modo lo empañas. Los STOPS tamaricianos, cuanto antes, mejor.

      Además la propia extensión de la baraja te ha servido de paréntesis de olvido de ese doble volteo.

      Un fuerte abrazo.

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