20 MANERAS DE CARGARTE LA ATMÓSFERA MÁGICA EN TUS ACTUACIONES por Mariano Vílchez

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Te lo voy a poner fácil.

Si sigues estos 20 consejos, te garantizo que te vas a cargar cualquier atmósfera mágica que pudieras generar al actuar, ya sea en una sesión formal, ya sea en un actuación improvisada.

Confío en que este enfoque irónico despierte tu consciencia sobre algún aspecto que quizá puedas mejorar.

 

1. No esperes a que te pidan un juego. Ofrécete tú para hacer magia siempre. Ni siquiera te hagas de rogar, no vayas a crear una expectativa demasiado grande.

 

2. Usa cualquier técnica o manejo que te gusten, aun cuando no los domines y/o no vayan con tu personalidad y estilo.

 

3. Cree que el espectador no quiere ser ilusionado, ya que lo percibe como una falta de respeto a su intelecto. No se trata de que lo seduzcas, sino de que lo engañes.

 

4. Que tu única preocupación sea que el juego salga bien. No pienses en divertirte, ni en conectar o jugar con el público. Eso es secundario.

 

5. No estudies técnicas de cobertura o misdirection. Confía en tu instinto para que ocultar lo que no debe ser visto.

 

6. Siéntete culpable cuando realices una técnica secreta. De esta forma los espectadores sentirán que algo sucede en ese momento. Así les das una oportunidad de pillarte y les ahorras el soponcio que podría acarrearles un efecto demasiado potente.

 

7. Niega que tienes poderes.

Si ves reacciones fuertes, casi de susto, insiste en que todo es un mero truco, que tiene una explicación lógica.

No te atribuyas a ti mismo ningún poder, ni siquiera el del conocimiento que supone el estudio de años de los distintos aspectos que componen el complejo arte del ilusionismo, no vayas a asustar al espectador.

Ni se te ocurra dejar lugar para el misterio y la ambigüedad.

 

8. Antepón el juego al mago.

Jamás pongas tus valores, pasiones e ideas en un juego de magia. Lo único importante es el juego desnudo y su capacidad para engañar al público.

 

9. Cuando hagas un juego, hazlo de forma mecánica. Al fin y al cabo, tú ya lo has visto muchas veces. Ni se te ocurra recordar la emoción que experimentaste la primera vez que lo presenciaste.

 

10. Haz magia para exclusivamente para lucirte y no para el disfrute de los espectadores. Se trata de ti, no de la atmósfera que se puede crear entre ellos y tú.

 

11. No tengas en cuenta la personalidad del espectador voluntario. Sigue erre que erre con tu guión, independientemente de las propuestas espontáneas que surjan de  tu interacción con él.

 

12. Copia presentaciones y temáticas de otros. No se te vaya a ocurrir realizar presentaciones propias, donde hables de tu vida y de tus pasiones o valores. Expresar quien eres va en contra de lo que es ser artista.

 

13. Cuando ensayes, limítate a repetir movimientos. No se te ocurre realizar todo el juego al tirón ante un público imaginario, buscando salidas y siguiendo adelante cuanto algo salga mal.

Ya tendrás tiempo de experimentar eso en la actuación real.

 

14. Empéñate en demostrar que algo no comprobable es cierto.

Cuánto más te empeñes en afirmar y  demostrar que algo no verificable es cierto, más te van a creer. Nunca te limites a sugerir o a insinuar las cosas. Eso no funciona.

 

15. Vende literal y exactamente el efecto que sientes que le has hecho al espectador. No dejes espacio para que lo perciba a su manera y con sus propios matices. No vaya a ser que el mazazo sea demoledor.

 

16. No te sepas ningún efecto con elementos de la vida cotidiana. De esa forma, cuando te pidan que les hagas un juego, siempre puedes decir que “no llevas nada encima”.

Así dejarás la magia en un muy buen lugar.

 

17. Cuando actúes, no cuides la puesta en escena y los elementos teatrales de tu lugar de sesión.

¿Qué más da donde coloques el maletín o al espectador voluntario con respecto a ti?

¡Improvisa!

 

18. No te preocupes por crear la ambientación inicial adecuada antes de actuar.

Lo que los espectadores ven, sienten y escuchan antes de tu actuación no tiene ninguna influencia en su percepción del espectáculo.

 

19. No creas en la magia. Ni siquiera creas en ella como una bella ilusión construida con esmero en la mente del espectador.

Recuerda. Sólo haces trucos y rompecabezas.

 

20. Antes de actuar, no realices un trabajo mental para experimentar afecto y conexión con el público que viene a verte.

Al fin y al cabo, el público es tu enemigo. Tu única misión es engañarlo y fundirle los plomos sin compasión.

 

¡Y AHORA TE TOCA A TI!

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Y, como siempre, si tienes alguna duda acerca de alguno de los conceptos explicados o acerca de su aplicación en una rutina concreta, si hay algún punto con el que estés especialmente de acuerdo (o en desacuerdo) o si quieres matizar o aclarar algún punto, siéntete libre de realizar cualquier comentario más bajo o por privado (a mi nuevo correo marianovilchez@potenciatumagia.com).

Hazme feliz y deja algún comentarillo.

 

 

 

 

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